Adiós, Villanueva ¡Adiós!
miércoles 09 de enero de 2013, 00:00h
Actualizado: 17/01/2013 11:43h
En efecto, “no hay nadie imprescindible”. Bien lo sabe el bueno de MAV que ha visto como políticamente se le aupaba o prescindía de él desde hace años, con la misma facilidad con la que en política hoy se ama y mañana se odia, incluso más acentuado si es en el seno del propio partido. “Honor, honestidad e integridad...” es aún hoy, recién dimitido, su patrimonio más valioso. Probablemente lo ha sido siempre y quizá no lo dilapidará nunca. Así es Villanueva.
A sabiendas que se equivocó en su primera comparecencia pública ante los medios tras los trágicos sucesos del Madrid Arena y aunque los que le conocemos sepamos que en modo alguno actuó como portavoz de la empresa, ni de lejos, si pudo parecerlo. Las cifras se las pasó la empresa, a él y a la policía, cierto, pero ¡que iban a decir ellos sobre el aforo¡ Faltaron reflejos, y entiendo que ha pedido también perdón por ello. Como por haberse equivocado tantas y tantas veces en el ejercicio de sus múltiples cargos de responsabilidad política. Habló – dio la cara- porque era Vicealcalde- Portavoz y ahora dimite de todos sus cargos, incluido el acta del concejal, porque va en el sueldo y porque lo contrario, quedarse sentado en Palacio, el de Cibeles, sería otro error por el que quizá, algún día, tendría que volver a pedir perdón.
Villanueva es un clásico de la política madrileña. No entiendo su dimisión a esta hora porque con ella deja descubierto un flanco muy vulnerable de la alcaldesa, la vicealcaldía. Y no es propio de MAV huir en momentos difíciles. Quizá algún día me explicará esta decisión, si lo desea y se lo trasladaré encantado a los lectores de Madridiario si me autoriza. Ahora volveremos a la figura del primer teniente de alcalde, mujer en este caso, Concepción Dancausa, pero no es lo mismo. Y con un portavoz distinto Enrique Núñez, que tampoco es igual. Cierto que a Ana Botella la quedaban pocos mimbres para dar forma al cesto deshilachado desde los sucesos del Madrid Arena. Ha tirado de los hilos más solventes o quizá menos gastados. Ha blindado a De Guindos y respirado hondo a buen seguro, confiada en que amaine el temporal. Vendrán tiempos mejores, sin duda. Pero el día de la dimisión de Villanueva no es precisamente de los que apuntará como buenos.