OPINIÓN
hist�rico
enviar amigo
imprimir
comentar
Compartir
Tedio en la sala de prensa
06-05-2010

Tedio en la sala de prensa
Celia G. Naranjo

Los periodistas nos aburrimos. Sí, de verdad, casi tanto como los ciudadanos. Ir a las ruedas de prensa, especialmente los políticos, se está convirtiendo en una tarea tediosa. Y no porque no haya cosas que preguntar; es que nuestros interlocutores cada vez tienen menos que decir. Y no será por temas.

No sé si culpar más a los comparecientes o a los periodistas. Cada vez son menos los informadores que, como hacía Alfredo Menéndez hace pocas semanas en este mismo digital, se quejan de que el máximo responsable de sus asuntos no se digne a contestar preguntas ni en público ni en privado; si acaso un día a la semana, que con eso ya hay bastante. Parece que eso ya está más que asumido por los 'plumillas', que pueden darse con un canto en los dientes si alguien se les pone al teléfono para explicarles cualquier asunto. Para eso ya está el sistema de enviar la nota de prensa a las agencias para que la 'reboten' por teletipo; así se ahorran preguntas imprevistas o que surjan de la primera explicación.

Ellos, por su parte, ya saben que cuando van a una rueda de prensa —si tienen la suerte de no hallarse ante una pantalla de televisión—, tienen que preguntar lo que haya en la agenda del día, a saber, los temas que estén de plena actualidad o los que el político acaba de anunciar ante el auditorio. A quien se le ocurra salirse del guión, por su parte, ya se le quitarán las ganas cuando el cuestionado le invite amablemente a dirigirse al gabinete de prensa, que a su vez le dará largas hasta que se canse. Eso, si no zanja la cuestión con un práctico "hoy no toca". Y, lo que es más grave, los propios compañeros de otros medios acabarán llamándole "raro" o "pesado" por hacerles perder el tiempo a todos con preguntas tan peregrinas que, como todo el mundo sabe, nunca serán contestadas.

Entre unas cosas y otras, las salas de prensa se han convertido en teatrillos teledirigidos por los gabinetes de prensa, tal y como ya comenta en privado algún maledicente. No le falta razón. A este paso, estos departamentos de "información" acabarán consiguiendo lo que quieren: dejar de perder el tiempo organizando actos inútiles para sus jefes  y enviar  directamente las notas de prensa, las fotos, los cortes de voz y los vídeos para que el periodista los difunda punto por punto cuando se haya cansado de esperar las explicaciones, si es que tiene ganas de malgastar unos minutos en pedirlas. Así nos va.

hist�rico
enviar amigo
imprimir
comentar
Madridiario no se hace responsable de las opiniones y comentarios
de sus lectores
Comentarios de los lectores
Enviado por: trabajador de los medios / 11-05-2010 17:16
tan fácil, o difícil, como empezar una rebelión, contra las pesadillas de las ruedas de prensa, no asistamos, no les doremos la píldora, y si hay medios que lo hacen, que lo hagan, abanderemos una nueva forma de hacer periodismo, sin clientelismo, los lectores nos lo agradecerán
Enviado por: Rosa / 06-05-2010 20:14
Nos no callarán. Si no les gustan las preguntas que dejen de ser políticos. Si el periodista no pregunta y no vela por la libertad de prensa y la verdad esto es una dictadura y no lo vamos a consentir. Van listos con sus presiones y sus amenazas unas veces vledas y otras directas a la prensa.
Enviado por: Uno / 06-05-2010 19:38
Efectivamente y sí. Están convirtiendo a los periodistas en cortesanos.


OPINIÓN
La "maldición del número uno"
Sara Medialdea
La "maldición del número uno"
La educación. Estaba en su programa
Javier López
La educación. Estaba en su programa
Errores o delitos y faltas
Pedro Fernández Vicente
Errores o delitos y faltas
Eurovegas, sí
Mara Colás
Eurovegas, sí
La industria, clave en la superación de la crisis
Carmelo Ruiz de la Hermosa
La industria, clave en la superación de la crisis
"El Rafita", "El Ramoncín"...
Ángel del Río
"El Rafita", "El Ramoncín"...
Nueve años en el infierno
Sara Medialdea
Nueve años en el infierno