La Comunidad de Madrid comenzará en julio la instalación de cámaras detectoras de incendios en el monte, en un territorio de 59.290 hectáreas protegidas de la zona suroeste de la región comprendida entre Robledo de Chavela y San Martín de Valdeiglesias.
Esta medida se financia con un millón de euros aportados por la Obra Social laCaixa, algunos de cuyos directivos han firmado este viernes un acuerdo con el Gobierno regional. La instalación de esas cámaras es una evolución de la iniciativa adoptada hace dos años, en la campaña de 2008, cuando se llevó a cabo un proyecto piloto con la colaboración del Canal de Isabel II, con cámaras en zonas arboladas que sólo transmitían imágenes.

Los nuevos dispositivos transmiten imágenes, pero también detectan incendios, ya que tienen una alarma que llega al centro de control (112) y al puesto de mando en cuanto se produce un incendio.
Aparte de los municipios citados, el programa afecta a Pelayos de la Presa, Navas del Rey, Valdemaqueda, Cadalso de los Vidrios, Cenicientos y Las Rozas de Puerto Real y supone cubrir un cuarto de las más de 200.000 hectáreas de arbolado que existen en la región.
Protección del medio ambiente
El acuerdo firmado este viernes permitirá poner en marcha medidas para proteger el medioambiente, luchar contra el fuego y conservar la biodiversidad de Madrid. Los firmantes han sido los consejeros de Presidencia, Justicia e Interior, Francisco Granados, y Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Ana Isabel Mariño, así como el director territorial de La Caixa en Madrid, Juan Carlos Gallego, y el de Área de Acción Territorial de la Obra Social La Caixa, Rafael Fernando Chueca.

Granados ha subrayado que uno de los principales objetivos del acuerdo, que renueva el ya firmado en 2006, es mejorar los hábitats forestales para prevenir incendios y, además promueve la inserción laboral de personas en riesgo de exclusión, dando prioridad en las actuaciones a la ocupación de colectivos de personas con dificultades sociales. La intención es mejorar los espacios fluviales, humedales y formaciones de ribera de la Comunidad de Madrid, y restaurar áreas degradadas.
La Caixa financia la incorporación a la Dirección General de Protección Ciudadana de un Puesto de Mando Avanzado, una unidad pionera que sirve como centro de coordinación en grandes catástrofes e intervenciones de larga duración.