Si su instinto de conservación funciona con normalidad (o, lo que es lo mismo según esta cita de Bierce, es usted un cobarde), ya no tiene que preocuparse cuando tenga que decir algo embarazoso: llegan los 'mediadores personales'.
Que a la gente no le gusta discutir es obvio. Que hay cosas difíciles de decir, aunque sean buenas, también es de sobra conocido. Un "Estoy enamorado de ti", un "Quiero volver a verte", un "No quiero saber nada más de ti" o un "Mañana dejo el empleo" pueden enquistarse en la garganta de cualquiera e, incluso, no llegar a pronunciarse nunca.
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Esto le pasó a Rubén Ferrer,
alias 'Ruf', un joven catalán que se dio cuenta que no era el único a quien a veces le costaba decir las cosas. "La gente, a veces, necesita excusas para comunicarse", explica. Así, decidió aprovechar su faceta como actor para crear un nuevo concepto: los mediadores personales. O, como se titula su proyecto,
"Lo digo por ti".
Se trata de "echar un cable" a quienes no se atreven a decir las cosas. Para ello, por 30 euros si el destinatario se encuentra en Madrid, 29 si está en la corona metropolitana o 129 si vive fuera de la región, él se ofrece a escribir en un pergamino el mensaje en cuestión y trasladárselo al destinatario. Por supuesto, si hay respuesta, por el mismo precio puede trasladársela al primer cliente.
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Rubén no cree que su negocio consista en lucrarse a costa de los cobardes. "No es eso, es que de verdad la gente necesita ayuda". Y él la ofrece como un profesional, pues es consciente de aquello de aquella vieja costumbre de "matar al mensajero". Por eso, asegura, utiliza la psicología para minimizar el impacto que un "no quiero volver a saber de ti" o un "estoy enamorado de ti" -tanto da- pueden provocar en el destinatario. En cualquier caso, eso es lo que se ahorra el cliente, al menos en el momento de hacer llegar su mensaje. "No discutas, ya lo digo yo por ti", es su profesión.
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Al menos, eso es lo que intenta. Por eso se dedica a ofrecer sus servicios en cada ocasión que puede. No dudó en ir a repartir tarjetas durante la fiesta de la plaza de Oriente el 2 de octubre, con motivo de la elección de la ciudad sede de los Juegos Olímpicos de 2016, e incluso se deja caer por los 'garitos' de la noche madrileña.
Los bares, precisamente, son uno de los lugares donde más surgen las situaciones que pretende resolver: "¿Quién no ha dudado si acercarse a la chica o al chico que le gusta?", se pregunta. Para eso siempre han estado los amigos 'lanzados', pero "esto es más profesional". Tanto que incluso ha lanzado una oferta navideña: por el mismo precio, se puede añadir una rosa al mensaje. Aunque, tal y como advierte su web, ni siquiera esto garantiza que se solucione el problema, siempre será un paso más. Por intentarlo, que no quede.