Breve visita a España del Tejido Abierto Teatro, de Buenos Aires, para presentar en el festival de teatro iberoamericano de Alcalá y en el teatro del Barrio, Yo soy don Quijote. Es una obra de José Ramón Fernández que ha dirigido Jorge Eines. Hace ya unos cuantos meses que la estrenaron en Argentina, donde realizaron dos temporadas. Próximamente también se presentarán en Miami
José Ramón Fernández ha escrito un mosaico de escenas en torno a los episodios más conocidos de la novela. Los presenta trayendo a escena al espíritu de Alonso Quijano, transitando siempre entre la locura y la lucidez. A su lado está el imprescindible Sancho Panza, pero será su hija Sanchica, la que acabe por encarnar los ideales caballerescos y justicieros de don Quijote. Para enlazar Castilla y Argentina, la propuesta se inicia con la hermosa Balada para un loco, de Piazzolla y Goyeneche. Una locura compartida en cualquier tiempo y en cualquier lugar.
Los actores Claudio Garófalo y Florencia Lorenzo van dando vida a los personajes de la novela, sobre todo la actriz, que tan pronto es Sancho Panza como su hija Sanchica. Claudio Garófalo es un actor y docente con larga experiencia en teatro y televisión, con especial dedicación a la voz desde su escuela Club de Canto. Jorge Eines, el director, lleva ya muchos años en España ejerciendo la docencia y poniendo en pie proyectos singulares. Siempre es preciso recordar que fue uno de los pioneros en Madrid de las conocidas como salas alternativas. En Chueca primero y en Chamberí finalmente, mantuvo Ensayo 100.
Juana la Loca
También desde Argentina llegó el monólogo Juana la Loca, que Nicolás Pérez Costa lleva representando por varias salas madrileñas. Ahora ha recalado en los teatros Luchana con una función semanal. El texto y la dirección son Pepe Cibrián, una de las estrellas de la escena en Argentina. Es nieto de Benito Cibrián y Pepita Meliá, matrimonio de actores españoles que tuvo que exiliarse tras las Guerra Civil. Su nieto es una figura reconocida, también por su compromiso con los derechos sociales.
Nicolás Pérez Costa, el intérprete de este monólogo, ha sido discípulo directo de Cibrián y aceptó su reto de traer Juana la Loca a Madrid. El actor no solo es la reina, sino que también se transforma en Felipe el Hermoso o Isabel la Católica. Con todos ellos -y algunos más- reconstruye la historia de una mujer devorada por los celos. En el último día de su vida, se le presentan todos los acontecimientos que vivió, los fantasmas a los que hubo de enfrentarse, su enloquecido amor por Felipe.
El teatro de Hispanoamérica también tiene acogida regularmente en la pequeña sala de El Umbral de Primavera, en Lavapiés. Por ella pasan propuestas unipersonales o montajes de pequeño formato que nos permiten estar al corriente de las dramaturgias contemporáneas de naciones como Argentina o Chile. De este último país llegará la semana próxima Migratoria teatro con Hilda Peña. También están representando La prudencia, del argentino Claudio Gotbeter.