Glinda y Elpheba son dos brujas. La primera es rubia y hermosa, la segunda tiene la piel verde. Glinda está destinada a ser la Bruja Buena del Norte y Elpheba, la Malvada Bruja de Oeste. Ellas son las protagonistas de Wicked, un musical que, estrenado hace 21 años en Broadway, se sigue representando a teatro lleno. En la cartelera de Londres lleva 18 años.
Hay curiosidad por ver la producción española, totalmente concebida aquí, con dirección de David Serrano y Joan Miquel Pérez al frente de la orquesta. Es tal la curiosidad que hasta Madrid ha viajado el legendario Stephen Schartz, autor de la música. El libreto original es de Winnie Holzman, adaptado por los hermanos David y Alejandro Serrano.
La historia se basa en una novela publicada en 1995 y concebida como si fuera un prólogo al Mago de Oz, de Lyman Fran Baum, que vio la luz el año 1900. Los simbolismos de este mago, popularizado por Víctor Fleming en su película de 1939 no ha dejado de ser estudiados. En ella se canta Over the Rainbow, uno de los himnos de la comunidad gay. Una inquietante película de John Boorman, filmada en 1974 -Zardoz- ya exploraba el misterio del famoso mago.
En Wicked las dos brujas terminan haciéndose muy amigas a pesar de que a Glinda todo el mundo la quiere y a Elpheba, la rechazan por su diferencia, por el color de la piel. Ambas viajan al Reino Esmeralda buscando su propio lugar. Sin embargo, la sociedad no tolera las diferencias y sus caminos terminan por separarse. En definitiva, se trata de una reflexión sobre la identidad, la aceptación y la lucha por la justicia.
La fantasía de la historia sirve para levantar un gran espectáculo audiovisual, lleno de efectos y de situaciones sorprendentes. Los productores españoles recalcan que todos los trucos y efectos de magia son de diseño exclusivamente español. Los datos de producción son apabullantes: más de 1000 piezas de vestuario, cinco elevadores para los cambios de decorado, 40.000 puntos de luz led para recrear el mundo de Wicked. Antonio Belart ha sido el encargado del vestuario y la escenografía es de Ricardo Sánchez Cuerda. Hay así mismo un diseño de caracterización ante la fantasía de los personajes.
El musical tiene una partitura formidable. Su grabación por el elenco original fue galardonada con premio Grammy. Se necesitan dos cantantes/actrices de gran nivel. Cristina Picos es Elpheba, que necesita dos horas diarias de caracterización para convertirse en la bruja verde. Ella tiene, poco después de empezar, uno de los grandes temas del espectáculo: El mago y yo (The wizard and I). Cristina ha protagonizado anteriormente El médico y Los pilares de la tierra. Mano a mano con ella está Cristina Llorente, con más de una decena de musicales a su espalda, desde En nombre de la Infanta Carlota hasta Pretty woman. No puede faltar el Mago de Oz, al que da vida Javier Ibarz. Los demás protagonistas están interpretados por Xabier Nogales, Lydia Fairén, Guadalupe Lancho, Esteban Oliver y Neizan Martín.
Como reseñamos en el estreno de Cenicienta, la cartelera musical de Madrid da un salto cualitativo con estas auténticas novedades. Todavía llegarán otros estrenos absolutos, Houdini, Oliver Twist y Audrey, y la nueva producción de Los miserables. Se reponen The book of mormon y Los pilares de la tierra.
Wicked se representa en el Nuevo Teatro Alcalá.