La celebración del Pleno en la Asamblea de Vallecas es, cada jueves, sinónimo de polémica. Los encontronazos en la Sesión de Control al Gobierno, como cabía esperar, han venido marcados, a partes iguales, por la gestión de la DANA en Valencia y el escándalo de violencia sexual protagonizado por Íñigo Errejón. A tales cuestiones, por si fuera poco, se sumaba horas más tarde un nuevo foco de conflicto: la necesidad, al menos a ojos de Vox, de determinar la edad de los menores migrantes que llegan a la región mediante pruebas médicas. Una iniciativa concretada en forma de Proposición No de Ley (PNL) y que ha despertado la indignación del Grupo Parlamentario Socialista. Tanto es así que los diputados del PSOE-M han terminado por abandonar el hemiciclo antes incluso del inicio del debate.
"Entendemos que es una propuesta de vital importancia. Se hizo en el Gobierno de Aragón y se concluyó que el 90 por ciento de los menores que estaban bajo la tutela del Gobierno de Aragón eran mayores de edad. En la Comunidad Valenciana, esta misma propuesta, que contó con el apoyo del PP, concluyó que de los 25 menores a los que se hizo solamente dos eran menas", ha asegurado la portavoz de Vox en la Cámara, Isabel Pérez Moñino. Una iniciativa, en definitiva, "de sentido común" pues, acorde a su relato, se estarían destinando "más de 5.500 euros al mes por cada plaza de mena" en la región cuando saben "a ciencia cierta" que en muchos casos "son mayores de edad".
Entre las "pruebas periciales exhaustivas" planteadas por Vox en su PNL y que deberían integrarse en "protocolo general" figuran la radiografía de la cresta ilíaca de la cadera, el examen radiológico o el TAC de la epífisis proximal de la clavícula. En caso de terminar por determinar su mayoría de edad, deberían asimismo "aplicar el protocolo de la Ley de Extranjería" para "enviar a estas personas a sus países de origen".
Antes del inicio del debate y tras justificar su decisión en el "odio" que a su parecer desprende la iniciativa, la totalidad de diputados socialistas presentes en ese momento en el hemiciclo han abandonado la sala. Se trata, en palabras de Jesús Celada, de una PNL que "vulnera los Derechos Humanos y pisotea la Constitución". En la misma línea, el parlamentario de Más Madrid Emilio Delgado tildaba la proposición de "ilegal": "Me repugnan sus planteamientos y en democracia son inaceptables. Chocan contra la legislación internacional, con cuestiones morales y científicas".
Por su parte, la diputada Popular Mónica García dejaba entrever la negativa de su grupo, previa a la votación, al definir el discurso del que antaño fuera su aliado de "injusto, irresponsable y despreciable". Más aún a tenor de lo "solidaria y mestiza" de la sociedad madrileña. Una región, ha zanjado, "de acogida e integración". La proposición ha sido finalmente rechazada con los votos en contra de todos los partidos con presencia en la Entrevías, excepto Vox.