El próximo lunes, 3 de junio, en la sede del Gobierno regional se celebrará la XXII edición de los Premios Madrid, un evento que reconoce la excelencia en diversas categorías y que, como cada año, contará con una pieza única y cargada de significado, esculpida por José Miguel Utande.
Nacido en San Sebastián de los Reyes en 1951, el artista ha estado detrás de las estatuillas de los Premios Madrid desde sus inicios. Este año, los galardonados tendrán el honor de llevarse a casa una escultura que no solo es una obra de arte, también se convierte en una reflexión profunda del artista sobre la creatividad y la emoción humana. "Retomo ese viaje con una obra que tiene muchas interpretaciones, las que el espectadores quiera ver", explica. Una escultura elaborada en acero corten, un material que Utande maneja con absoluta maestría para transmitir robustez y movimiento: "El público encontrará un sentimiento vital y un sentido, bueno o malo, que se centre en algo cotidiano".
Unas obras que desde hace 22 años recaen en manos de políticos, artistas y personalidades destacadas. "Cada año he querido que las esculturas sean diferentes en coherencia con la obra mía de distintas épocas y la única limitación es el tamaño, el volumen y el material", concreta el artista. Cada escultura es el resultado de un proceso creativo profundo en el que el escultor reflexiona sobre las necesidades creativas del momento, a lo que se unen las emociones y sentimientos.
El compromiso de José Miguel Utande con los Premios Madrid va más allá de la mera creación de las estatuillas. Cada pieza es una manifestación de su dedicación y su conexión con el evento y sus valores. Para los galardonados, recibir una escultura de José Miguel Utande es llevarse a casa una parte de su alma, una pieza de arte que trasciende lo material y se convierte en un símbolo de reconocimiento y emoción. Cada estatuilla es única, una obra de arte que refleja la evolución del artista y su profunda conexión con los galardones.
Obras con mensaje

En su lugar de nacimiento, San Sebastián de los Reyes, también pueden disfrutar de las obras del artista. Una escultura preside el acceso principal al Instituto Juan de Mairena. Se trata de la cuarta pieza en el municipio que se une a otras tres obras monumentales: 'El monumento a los encierros', 'Los Reyes Católicos' y 'La alegoría a la libertad'. La pieza conmemora el vigésimo quinto aniversario de este centro educativo público: "Mi madre fue maestra en el pueblo así que también es un homenaje a ella". Con el recuerdo de su madre, el artista creó una escultura en bronce al inicio de su trayectoria artística que transmite la idea de libertad en un espacio que honra a los profesores.
Y del San Sebastián madrileño al vasco. Allí tienen el privilegio de disfrutar de una bella escultura de Utande. Una pieza de dos metros y medio cuyo título ya dice mucho: 'Memorias de la luz'. "Es un homenaje a los represaliados de la Masonería", concreta. Esta escultura se encuentra ubicada en el Jardín de la Memoria (Riberas de Loyola). Está dedicada a todos los masones represaliados durante la dictadura franquista, y especialmente a los miembros de la Logia Altuna Nº. 15.
Uno de sus trabajos más intensos, el memorial dedicado a los 549 madrileños deportados al campo de concentración nazi de Mauthausen. Ubicado en la plaza que se encuentra a espaldas de la Casa de la Villa, la idea comenzó a tomar forma en 2017 cuando el Pleno del Ayuntamiento de Madrid aprobó el proyecto. El monumento a las víctimas del nazismo consta de una puerta y tres esculturas verticales con los nombres grabados de todos aquellos madrileños que estuvieron en campos de concentración. Toda la obra está realizada en acero corten, con unas dimensiones de 5x5 metros para las puertas y de tres metros para las esculturas.
La obra supuso para el escultor un "profundo desgarro". Los acontecimientos que debía trasladar a las piezas escultóricas removieron su alma y le llevó a cuestionar algunos conceptos de la humanidad: "Siento desconfianza en el género humano", confiesa.