Aunque cueste imaginarlo, Parla fue durante mucho tiempo poco más que el pueblo que quedaba cerca de una laguna atiborrada de avutardas. El perfil rechoncho y torpón de esta ave inmensa ondeará en unas semanas en la primera bandera creada para el municipio.
El barrio de Canillejas ha recuperado el escudo de la Villa de Canillejas y desde este lunes, día de su patrona, Nuestra Señora La Blanca, luce junto al de la Villa de Madrid.