El primer estreno de la temporada en el teatro de La Abadía es Rabia, versión escénica de la novela homónima del argentino Sergio Bizzio. La noticia más destacada de esta producción es la vuelta a la escena como actor de Claudio Tolcachir, único intérprete de la obra.
Bizzio es un hombre polifacético, que trabaja para el cine, la música y la televisión. Su popularidad se disparó en 2005 con la publicación de Rabia, que era su séptima novela. Cuatro años más tarde la historia fue llevada al cine, con guion del propio Bizzio. Esta es la primera vez que se adapta para el teatro y en formato de monólogo. El mismo Tolcachir, con Lautaro Perotti, se ha encargado de la dirección mientras que la adaptación literaria ha corrido a cargo de María García de Oteyza y Mónica Acevedo.

Rabia es la historia de José María, un individuo que tras un grave incidente -no se explica cual- se ve obligado a esconderse en la buhardilla de la casa donde trabaja Rosa, su auténtico amor. En esa mansión se convierte en una especie de fantasma que espía la vida de los dueños y de Rosa. Es un testigo silencioso, que no puede intervenir cuando escucha situaciones injustas. Por otra parte, su refugio precario también le obligar a buscar la manera de subsistir y de comunicarse con su amada. En ese aislamiento, su yo interior se convierte en unos de sus enemigos.
Fue a propuesta de Juan Mayorga, director de La Abadía, que Tolcachir aceptara volver a subir al escenario después de dieciséis años. No tardó mucho tiempo en aceptar y en el proceso descubrió cuánto necesitaba actuar de nuevo. Respecto a esta historia, declara Tolcachir:
_No teníamos ni idea de cómo hacerla, teníamos la intuición de que había algo teatral en ella, pero no sabía qué. Yo creo que es un thriller muy irónico, con mucho humor. Una de razones para teatralizarla es que resulta muy sensorial. Durante la mayor parte de la obra oímos cosas, nos cuenta lo que observa, pero nosotros lo imaginamos a través de su relato. Las cosas que van sucediendo en el thriller van moldeando la cabeza del protagonista y el público va descubriendo cómo es el personaje.
En 2007 Tolcachir actuó en el teatro María Guerrero con El hombre que se ahoga, dirigido por Daniel Veronese y donde también actuaba Pablo Messiez. Esa versión de Las tres hermanas fue la carta de presentación para un grupo de profesionales de la escena argentina que, poco después, deslumbraron a público y crítica con La omisión de la familia Coleman. Ya figuraba Tolcachir como autor y director y entre los intérpretes se encontraba Lautaro Perotti. Ambos mantienen una intensa relación profesional, cohesionada por el proyecto Timbre4, del que procede todo este grupo de artistas. En las últimas temporadas hemos visto en nuestros escenarios Próximo, escrita y dirigida por Claudio y con Perotti en el reparto. Desde que en el año 2010 Claudio dirigiera para el Español Todos eran mis hijos, su trabajo no ha dejado de desarrollarse entre España y Argentina. De aquella compañía de 2007, también Pablo Messiez se afincó entre nosotros.
Rabia se representa en el teatro de La Abadía hasta el 8 de octubre.