Cualquiera sea el motivo, siempre es necesario entender que pedir ayuda financiera va más allá de solamente hacer un cálculo sobre las cuotas y los intereses. En este artículo te contamos todos los aspectos clave de esta operación.
Conocer toda la oferta disponible
Decidir sin saber plenamente cuáles son las opciones existentes en el mercado de créditos es riesgoso, ya que puede derivar en costosos errores. No todas las entidades financieras son iguales ni tienen las mismas condiciones.
En internet existen sitios comparadores de préstamos online que ayudan a ver de un pantallazo las diferencias entre unos y otros para conseguir el que mejor se adapte a las necesidades de cada persona. Por ejemplo, comparando los préstamos con ASNEF y Nómina a través de PréstamoJusto es posible conocer los detalles de cada uno.
Nadie quiere pagar más de lo necesario. Por eso es útil visitar estos sitios para hacer cálculos. En ocasiones, un cambio ligero en los tipos de interés puede desembocar en una gran diferencia del total a pagar en el tiempo.
Establecer un presupuesto sostenible
Para redactar un presupuesto hay que usar una hoja de cálculo, en la que se escriben todos los ingresos del mes y se desglosan los gastos. La diferencia entre unos y otros determinará cómo hay que actuar.
Si el balance arroja un superávit, este dinero puede ser usado para pagar mensualmente la cuota de un préstamo. Si en cambio el saldo es negativo, es recomendable buscar nuevas formas de ingreso antes de solicitar el préstamo.
Con las cuentas claras, es posible evaluar las diferentes opciones del mercado. En este proceso hay que tener en cuenta tres aspectos principales:
- Las comisiones: entendidas como cargos que aplica la entidad financiera por abrir la cuenta, por mantenerla o por situaciones excepcionales como la demora o el impago.
- Los intereses: son el costo del dinero a lo largo del tiempo. En la letra pequeña figura una cifra porcentual anualizada detallada como TAE.
- Los plazos: esta característica es tan importante como el monto, ya que de estos plazos dependerá la sostenibilidad del plan. Si las cuotas son muy altas porque el período de devolución es corto, es posible que no pueda cubrirse fácilmente.
Conocer los riesgos del endeudamiento
El endeudamiento conlleva riesgos para el prestamista y para el prestatario. El primero corre el riesgo de prestar su dinero y que no se lo devuelvan. El segundo, de incumplir con los pagos y que se acumulen los intereses produciendo una gran deuda.
En definitiva, siempre es necesario tener claro para qué se necesita el dinero y no desviar la atención de esa meta. Finalmente, también es útil leer con cautela los términos y condiciones para evitar sorpresas desagradables.