La instalación de los esperados toldos en la Puerta del Sol, que ofrecerán sombra durante el verano, se está organizando con la adaptación de los bancos de la plaza. Esta iniciativa cuenta con una adjudicación aprobada por el Ayuntamiento de Madrid por un importe cercano a un millón de euros.
El área de Obras, capitaneada por Paloma García Romero, ha adjudicado los trabajos por 996.171,73 euros a Licuas para adaptar los bancos y después poder instalar los toldos mediante el anclaje de los mástiles que sustentarán los elementos textiles de sombra.
La iniciativa para proporcionar sombra a la Puerta del Sol incluye dos proyectos que se complementan entre sí. Uno de estos proyectos consiste en el suministro e instalación de toldos, el cual ha sido adjudicado a Carpas Zaragoza, una empresa especializada en textiles. El importe asignado a este contrato es de 475.530 euros.
Una parte de la obra civil relacionada con las infraestructuras de la Puerta del Sol se llevará a cabo mediante el Acuerdo Marco para urbanización que tiene la Dirección General del Espacio Público, Obras e Infraestructuras. Esta misma dirección también fue responsable de la remodelación de la plaza. Dado que se realiza a través del Acuerdo Marco, solo una empresa puede llevar a cabo esta tarea; en este caso, Licuas es la adjudicataria del lote correspondiente al distrito de Centro.
La adaptación de los bancos instalados en la plaza, realizada durante su transformación, da lugar a este segundo proyecto, el cual busca permitir el anclaje de los mástiles. Debido a las losas del Metro y Cercanías, no es posible cimentarlos bajo el suelo.
Paños y cables que se anclarán a edificios y mástiles en bancos
El estudio Linazasoro-Sánchez, encargado del diseño de la plaza, fue el autor del proyecto para la instalación de toldos. La Comisión de Patrimonio evaluó la propuesta en dos ocasiones, emitiendo un informe favorable sobre el diseño y su integración con la plaza.
Se llevó a cabo un concurso para el suministro e instalación de la estructura de sombra, el cual se originó a partir de ese proyecto. La estructura está compuesta por paños textiles y una serie de cables que se fijarán, por un lado, a los edificios que rodean la plaza y, por otro, a unos mástiles de acero inoxidable que se instalarán en los bancos de granito que se añadieron durante la remodelación de la plaza.
Desde el Ayuntamiento se ha enfatizado que la totalidad de esta estructura textil pasó por estrictas pruebas de resistencia, incluyendo una verificación en un 'túnel de viento' que consideró los vientos predominantes en Madrid y su impacto en la Puerta del Sol.
Las losas de Metro y ADIF
Los estudios determinaron la necesidad de unos anclajes y cimentaciones bajo los bancos para resistir el viento. Sin embargo, los cálculos revelaron que las cimentaciones eran imposibles de llevar a cabo en esa área debido a las infraestructuras subterráneas presentes, como las losas del Metro y de Adif. Además, estas mismas estructuras también impidieron la posibilidad de plantar árboles, según ha señalado el área de Obras.
Es por ello que ha sido necesario llevar a cabo otro proyecto de adaptación de los bancos, que deberán ser cajeados (vaciados en su parte central) para instalar una serie de placas de acero que lastren el anclaje de los mástiles pero sin afectar a las infraestructuras subterráneas.