El paisaje entendido como una entidad viva y en constante transformación, donde lo sociopolítico, lo cultural y el imaginario colectivo se entrelazan de forma compleja. Eso es lo que José Guerrero ha querido transmitir con sus obras bajo el nombre A propósito del paisaje, una exposición de la Fundación MAPFRE que puede visitarse en la sede de la Fundación, en el Paseo de Recoletos, 23, en la sección oficial del Festival PHotoESPAÑA hasta el 24 de agosto.
El granadino lleva investigando más de 20 años la relación entre el paisaje natural, arquitectónico y arqueológico con la actividad humana y el transcurso del tiempo, y estos años han salido a la luz obras como HORIZONTES, línea imaginaria que no existe en ningún mapa. Una obra que representa esa frontera simbólica entre naturaleza y cultura, que no se encuentra en ningún mapa, como en el horizonte o en el silencio y el vacío.
La superposición del tiempo y la memoria, así como las huellas visibles del encuentro y mezcla de distintas culturas, constituyen temas recurrentes en su trabajo. Para Guerrero, fotografiar un territorio, un paisaje o un lugar implica explorar las relaciones próximas, las modificaciones y tensiones que estos albergan, rechazando la idea moderna del paisaje como algo puramente natural y separado de nuestra acción.
Su producción artística se caracteriza por una cuidadosa estructuración en series. En varias de ellas, Guerrero recurre deliberadamente a ciertos convencionalismos heredados de la fotografía moderna del paisaje natural y arquitectónico, tales como horizontes definidos, la teatralidad del cielo y las nubes o la intensidad cromática. Este método busca generar en el espectador una sensación de familiaridad y confort ante lo aparentemente conocido. Sin embargo, el verdadero reto consiste en desvelar las tensiones entre realidad y ficción que propone el autor, con el propósito de renovar la mirada más allá de la mera contemplación.
La exposición está compuesta por 138 fotografías y un audiovisual coproducido por el artista junto al compositor andaluz Antonio Blanco. Se organiza en un recorrido narrativo que se articula mediante diferentes ejes que se despliegan y entrelazan, desde la representación hasta la experimentación, desde la luz a la sombra, desde la transparencia a la opacidad, y desde el documento hasta la abstracción. La muestra está estructurada en seis secciones, Horizontes, Carrara, Roma 3 Variazioni, Brechas, BRG y GFK.
La sección de CARRARA, la oscuridad del subsuelo representa la imagen de las canteras de Carrara en la Toscana, un claro ejemplo de la explotación de los recursos naturales.
Roma 3 Variazioni, ese audiovisual coproducido y grabado en diferentes ubicaciones creando un trayecto de imágenes y sonidos misteriosos.
En BRECHAS, promesas de luz, José Guerrero investiga los límites de la percepción de un paisaje a través de composiciones verticales que capturan la transformación de la luz entre lo real y lo imaginario. Además, esta nueva obra está realizada en las calles de la medina de Fez, Marruecos, gracias a apoyo de la Fundación.

En BRG, artificios de la percepción, el autor explora por primera vez la artificialidad de la imagen fotográfica mediante maquetas que cuestionan la percepción y la veracidad visual.
Y GFK, transparencias y opacidades del paisaje, como bien indica su nombre transforma errores digitales en grandes tapices fotográficos donde la ausencia del paisaje se percibe a través de texturas opacas que invitan a una contemplación abstracta.