El encuentro de Euroliga entre el Real Madrid y el Maccabi Tel Aviv, programado para este jueves a las 20.45 horas en el Movistar Arena, se jugará finalmente a puerta cerrada por razones de seguridad. Así lo ha confirmado el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín.
La decisión se ha adoptado tras una reunión celebrada este lunes en la que han participado representantes de las fuerzas de seguridad, del Real Madrid y del propio Movistar Arena, con el objetivo de analizar el dispositivo necesario para garantizar el desarrollo del evento en condiciones de seguridad.
Según ha explicado Martín, el Real Madrid ha aceptado la recomendación de la Policía Nacional de disputar el partido sin público, al tratarse de un encuentro catalogado como de alto riesgo. El delegado del Gobierno ha agradecido tanto al club blanco como a los responsables del recinto su “disposición y responsabilidad”, subrayando su colaboración con los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.
Asimismo, ha recordado que esta medida ya se ha aplicado en otras ocasiones, como ocurrirá también en el partido que enfrentará al Maccabi Tel Aviv con el FC Barcelona este martes en el Palau Blaugrana.
Martín ha señalado que se tiene constancia de varias concentraciones previstas en los alrededores del pabellón, por lo que el cierre al público busca compatibilizar la seguridad del evento con el derecho de manifestación.
El operativo de seguridad previsto será equivalente al de un partido de fútbol de alto riesgo, con un amplio despliegue de la Policía Nacional que incluirá unidades de intervención, medios aéreos y equipos caninos, entre otros recursos. Alrededor de 400 agentes de la Policía Nacional integrarán el dispositivo en la zona, con el apoyo de efectivos de la Policía Municipal de Madrid, que asumirán labores de regulación y cortes de tráfico. El operativo se completará con personal de seguridad del club y del recinto, además de la presencia de Bomberos y de Samur-Protección Civil.
El club ha informado que "el importe de las entradas que se hayan adquirido para este partido será devuelto de manera inmediata y automática, sin que deba ser reclamado por el comprador. En el caso de los abonos regulares, el importe correspondiente se compensará en la renovación de la próxima temporada".
Petición de cancelación
Colectivos sociales de la Comunidad de Madrid habían pedido la suspensión del partido a través de un manifiesto difundido por la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid firmado por unas 250 entidades que denuncia el uso del deporte como herramienta de “normalización” del Estado de Israel, investigado por la Corte Internacional de Justicia.
Más Madrid se ha sumado a esa petición de cancelación del partido. La portavoz de la formación en la Asamblea, Manuela Bergerot, sostiene que el evento no debe servir para "legitimar" a un Estado al que califica de "responsable de una campaña genocida" en Palestina, y ha instado a las instituciones madrileñas a impedir la celebración del choque, apelando al precedente del rechazo social a la participación de equipos israelíes en otros eventos deportivos como La Vuelta.
Podemos Madrid también ha reclamado que las autoridades madrileñas suspendan el encuentro al entender que el baloncesto "no puede lavar la cara a un Estado genocida como el de Israel y Madrid no puede ser una ciudad ajena a la injusticia y violencia que sufre el pueblo palestino". "Ayuntamiento y Comunidad de Madrid deben impedir el blanqueamiento de los genocidas. Viva Palestina libre", han reclamado desde la formación.