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Se nos fue Pablo Guerrero, cantautor, poeta y extremeño

Por Francisco Naranjo Llanos
jueves 02 de octubre de 2025, 08:19h
Y que una lluvia fuerte, sin bioenzimas, claro
Limpiará nuestra casa
Limpiará nuestra casa
Hay que doler de la vida hasta creer
Tiene que llover
Tiene que llover
Tiene que llover
Tiene que llover a cántaros
(A cantaros, de Pablo Guerrero).

Pablo Guerrero, uno de los padres de la canción protesta y alma de la canción de autor, ha fallecido en Madrid, a la edad de 78 años, el pasado martes 30 de septiembre, dejando un legado imborrable en la música y la poesía española, pues Pablo, no solo fue cantautor, sino también poeta, escritor y extremeño y como tal ejercía.

Consideraba la poesía y la canción, como expresiones de un mismo prisma. Su tema “A cántaros” y la letra “tiene que llover, tiene que llover...”, fue un himno a finales de la dictadura franquista y los comienzos de la Transición, considerando la lluvia como el comienzo de una nueva etapa democrática en España, después de una cruel y sangrienta dictadura franquista.

Recuerdo que cuando se celebraron las primeras elecciones municipales en democracia, allá por 1978, en Venta de Baños (Palencia), pase un agradable fin de semana, pues había ganado las elecciones el PCE y su alcalde fue un trabajador de Correos, afiliado a CCOO, Javier Hernández, se llamaba, pues falleció en 2020.

En aquella pequeña ciudad, de gran tradición ferroviaria, como digo pase un agradable fin de semana, sobre todo festejando la victoria del partido en las elecciones municipales y recuerdo, con absoluta nitidez, las canciones que cantábamos para celebrar la victoria del PCE. Algunas de ellas eran de Pablo, la ya mencionada de “A cantaros”, pero también la de “Tapar la calle”, canción de raíces extremeñas, que refleja las luchas y esperanzas de las personas por transformar sus realidades.

Años después, muchos años después, en enero de 2019, la Fundación Abogados de Atocha concedió el premio de reconocimiento al Colectivo de Cantautores por la Libertad, reconocimiento que subrayaba la conexión entre el arte de la canción de autor y la lucha por los derechos y los valores democráticos, valores que la Fundación siempre ha buscado honrar.

Yo, en aquellos momentos director de la Fundación, me puse en contacto con algunos de ellos, entre otros, con Luis Pastor, Manuel Gerena, Paco Ibáñez y por supuesto Pablo Guerrero. Los cuatro quedaron en acudir al acto de entrega y agradecieron el detalle del preciado reconocimiento, pero por un lado Paco Ibáñez, por motivos de agenda y Pablo Guerrero por motivos de salud, no acudieron. Si lo hicieron Luis y Manuel. Ahí están las hemerotecas para certificarlo. Pablo Guerrero, amigo y paisano de Extremadura, no asistió, pero a mí me quedara siempre el orgullo de la agradable y cariñosa conversación que mantuve con él, aquel enero de 2019.

A Pablo Guerrero, lo vi en la Transición democrática, como muchos de aquella época, en los conciertos, para también con más proximidad, pues a comienzos de este siglo, asiste a la presentación de un libro de Rodolfo Serrano y allí estaba Pablo, al que conocí personalmente, apoyando a su amigo Rodolfo, también poeta, además de periodista.

En fin, sigamos. Desde su infancia en el campo extremeño, donde las historias y leyendas moldearon su sensibilidad, hasta sus años en Madrid, donde se abrió camino en la música y la poesía, Pablo Guerrero, fue un adelantado de la canción protesta durante la dictadura y la transición. Como decía antes es el autor de muchas canciones sociales al final del franquismo y comienzo de la Transición, pues su música habló siempre de las injusticias, la esperanza y la memoria colectiva. Siempre manifestó su esperanza en las nuevas generaciones para continuar esa labor de compromiso cívico a través de la música.

En sus cinco décadas de carrera lanzó más de 15 discos. Asimismo, publicó más de quince libros de poesía. Su disco en directo “Pablo Guerrero en el Olympia” (Paris 1975), marcó un antes y un después en su carrera profesional. Su talento fue reconocido con numerosos galardones, entre ellos la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, el premio “Toda una vida”, de la Academia de la Música y la Medalla de Extremadura.

Comprometido con las causas sociales hasta sus últimos días, veía en la música un medio para alimentar el alma y la conciencia social. Sus últimos discos, con temas llenos de amor y ternura, revela a un artista que siempre imaginó un mundo mejor y animó a las nuevas generaciones a alzar la voz. El último disco de Pablo Guerrero es Y volvimos a abrazarnos (2021), un álbum que funciono como despedida y que incluye temas sobre el amor y la unión con la tierra y sus elementos, con la participación de otros artistas.

Extremadura y España pierden con su muerte a un referente cultural fundamental, la voz que supo encarnar la protesta, la memoria y la poesía popular. Sus canciones, como él mismo dijo, ya no son solo suyas, son de todas las personas, “de la gente”, como decimos por aquí. DEP Pablo Guerrero, tu y tus canciones sí que hicieron mucho y bien por la tierra extremeña. Aquí en tu tierra -y la mía- nuestra querida Extremadura, siempre te recordaremos.

P.D.- Pablo Guerrero Cabanillas, nació el 18 de octubre de 1946 en Esparragosa de Lares (Badajoz) y murió en Madrid, el 30 de septiembre de 2025.

Francisco Naranjo Llanos

Exdirector de la Fundación Abogados de Atocha y sindicalista de CCOO

Nació en Esparragalejo en 1946 y realizó estudios de Oficialía Industrial en Mérida (Extremadura). Toda su vida laboral, más de 40 años, la realizo en RENFE. En lo sindical, aun en clandestinidad, fue cofundador del Pleno de Representantes Ferroviarios, órgano unitario de representación en el ferrocarril. A partir de 1978, ya en democracia, ha sido responsable de comunicación del sector ferroviario de CCOO y de su órgano de información, Carril; de la revista FTC, de la Federación de Transportes y Comunicaciones, de Unidad Obrera y Madrid Sindical de CCOO de Madrid. Es autor de los libros: La comunicación sociolaboral, Crónicas desde el gueto, Los carriles de la vida y El pasado es la linterna del futuro, así como de numerosos artículos de opinión publicados en los principales medios. Durante varios años fue colaborador de la Facultad de Periodismo de la Universidad Complutense. Es patrono de la Fundación Abogados de Atocha, desde su creación en 2004, siendo su director desde 2013 a 2024. En Madridiario, es columnista habitual desde 2015.

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