Los jardines del Retiro cuentan con un nuevo inquilino, un olivo de 627 años, cinco toneladas, tres metros de alto y un tronco con un diámetro aproximado de tres metros, que ya se puede admirar en una de las praderas próximas a la entrada de la Puerta del Ángel Caído.
El área de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid ha adquirido este olivo centenario en un vivero del municipio de Carabaña tras adherirse a la iniciativa 'Un Árbol por Europa', de la asociación juvenil Equipo Europa, que cuenta con el apoyo de la Oficina del Parlamento Europeo en España y que, desde 2021, se ha extendido a todo el continente.
Pese a sus modestas dimensiones en comparación con otros árboles de más porte, se ha convertido en el ejemplar más 'anciano' del parque, desbancando al histórico ahuehuete situado en la entrada al jardín por la puerta de Felipe IV y que se dice que puede datar de 1632, por lo que tendría más de 400 años.
La presencia de esta especie en El Retiro no es casual. Ya en el conocido Plano de Texeira de 1656 se aprecia que alrededor de la actual Basílica de Atocha se encontraba el conocido como Olivar de Atocha. La tapia de ese olivar era colindante con la cerca de El Retiro y los reyes podían entrar directamente desde El Retiro al olivar y a la Virgen de Atocha.
En la actualidad, es posible ver un número importante de olivos en la colina del Bosque del Recuerdo; asimismo, cerca del lugar y al lado de una ría, se encuentra el olivo más grande del parque. También hay olivos en la zona del Antiguo Reservado, en los jardines de Cecilio Rodríguez y en la Montaña Artificial.
Además del carácter agrario del olivo, destaca su importancia como especie ornamental y jardinera. Como ejemplo de su presencia como elemento ornamental en Madrid, hay ejemplares procedentes de Martos (Jaén) en la plaza de Colón, en los ajardinamientos junto a los motivos de la conmemoración del descubrimiento de América, también en la plaza de España o en el Palacio de la Moncloa, donde se instalaron tres olivos al inicio de los años 80.
El olivo es una especie típicamente mediterránea, sensible a las heladas. Puede soportar temperaturas de hasta -10 °C, aunque su resistencia al frío dependerá de la variedad del árbol. Son frondosos y tienen un crecimiento lento, no sobrepasando los diez metros de altura. Una de sus características principales es que se trata de un árbol muy longevo y con una gran capacidad de regeneración.