For Auld Lang Syne, hermano
Mi hermano Fernando, Nano, Pajares (Madrid, 1955) murió la madrugada de ayer. Gran parte de lo que soy se lo debo a él. Desde ser periodista -¡cómo celebró mi nombramiento en este diario hace casi cuatro meses, cuando aún estaba razonablemente bien de cabeza!-, a conducir una Vespa y una Harley-Davison, pasando por otras aficiones compartidas como las pelis de 007, viajar, cantar, fumar en pipa, los toros... A vivir y a trabajar con pasión y entusiasmo.
"Galopín", me llamaba siempre. Y, siempre, lo pasábamos muy bien juntos. Hicimos la Ruta 66, fuimos a la segunda edición del festival de Woodstock con mi hermano Mario, nos enseñó a bucear a mí y a mis hijas, y le visité en todos los lugares en los que vivió, excepto en Manila, que entonces estaba demasiado lejos para mi economía. Y es que, con Mónica -la mejor esposa, madre, hija, hermana y cuñada del mundo- y sus hijos, Lucas y Claudia, vivió en varios países y continentes gracias -tal cual- a su trabajo como corresponsal primero y delegado después, de EFE, su casa profesional durante más de treinta años. También, como yo, fue dircom, pero lo suyo fue más circunstancial. Mi hermano era un periodista de los que llaman de raza. "Yo soy, fundamentalmente, un agenciero", no se cansaba de decir, de presumir.
Anglófilo perdido -yo más francófilo, y ambos, ante todo, muy patriotas-, le gustaba cantar 'Auld Lang Syne', ese himno escocés con los que los anglosajones dan la bienvenida al Año Nuevo, y yo le acompañaba. Ahora, va por ti, querido hermano, "por los viejos tiempos" juntos, por todo lo que me has enseñado.
Should auld aquaintance be forgot and never brought to mind?
Should auld aquaintance be forgot and auld lang syne.
For auld lang syne, my dear (brother), for auld lang syne
We'll take a cup of kindness yet, for auld lang syne
And surely you will buy your cup and surely I'll buy mine
And we'll take a cup of kindness yet, for auld lang syne
We two have run about the slopes and picked the daisies fine
But we've wandered many a weary foot, since auld lang syne...
Hasta siempre, Nano.