La superficie quemada en la Casa de Campo ha descendido, respecto a 2003, en un 91%. A pesar de la escasez de lluvias y las altas temperaturas, la superficie afectada por las llamas es una de las más bajas de los últimos cuatro años. Asimismo, con 25 episodios, el número de incendios se ha reducido un 50%, en 2006, respecto al mismo período de 2003.
La campaña contra incendios ocupa buena parte del año, de mayo a octubre, ambos inclusive. A lo largo de esos seis meses, se realizan labores de prevención para evitar, cuando llegan los meses de temperaturas más elevadas, que el riesgo se acreciente. Por eso, el Ayuntamiento ha destinado 688.873,90 euros para prorrogar el servicio de Defensa contra Incendios, a lo largo de este año 2007.
Un servicio que, además de esos trabajos preventivos, gracias a los cuales en 2006 se desbrozaron unas 19 hectáreas y se podaron numerosos árboles en 3,5 hectáreas más, realizan también las labores de vigilancia las 24 horas del día y se ocupan del mantenimiento de los 128 kilómetros de cortafuegos existentes.
En 2006, el Servicio de Defensa contra Incendios Forestales estuvo formado por tres retenes de intervención, compuestos cada uno de ellos por cuatro personas y distribuidos en tres turnos. Un dispositivo que está dimensionado para que intervenga en cada incidencia con tiempos de respuesta inferiores a diez minutos.