www.madridiario.es
Delincuencia de muchos quilates

Delincuencia de muchos quilates

Por Ángel del Río
viernes 05 de septiembre de 2008, 00:00h
Actualizado: 08/09/2008 13:18h
Vecinos y comerciantes de Leganés se concentraron el pasado miércoles en repulsa por el asesinato, el sábado anterior, de un joyero de la localidad. De nuevo, la delincuencia de muchos quilates se ha cebado con el gremio de los joyeros, que es un gremio de alto riesgo, con un nivel de afectación por la delincuencia escalofriante, donde los robos y atracos con violencia son la tónica general, y los muertos, lo habitual. Los joyeros, por boca de su secretario general, Armando Rodríguez, llevan años, muchos años, reclamando medidas, no tanto por la vía penal, que también, como por la vía judicial, que es donde radica una posible solución a este fenómeno galopante, sangrante.

Han mejorado las medidas de seguridad, incluso se han introducido sofisticados mecanismos; se ha intensificado la vigilancia policial. Todo eso está muy bien, pero mientras no cambie la legislación, no se modifique la ley de Enjuiciamiento Criminal, los atracadores de joyerías habituales que sean detenidos y juzgados, volverán a  estar en la calle más pronto que tarde, dispuestos a seguir cometiendo fechorías, prestos al atraco, incluso volviendo al mismo lugar del delito. La eficacia policial está fuera de toda duda, porque hay delincuentes que han sido detenidos hasta cien veces, pero no podemos decir lo mismo de la eficacia judicial, de la ley, que permite que esta multireincidencia no impida al atracador seguir perpetrando sus fechorías, sus crímenes. Y así no podemos seguir.

Pero parece que siempre hay alguien que, supongo que inconscientemente, echa sal sobre la herida, porque con el cuerpo recién inhumado del  joyero asesinado en Leganés, a la delegada del Gobierno, Soledad Mestre, que aparece de pascuas a ramos, y a veces se olvida de que llega ramos, se le ocurre decir que la delincuencia en Madrid sigue bajando. Vaya momento para tal aseveración.

En fin, que no es por hacer comparaciones, pero al bandolero Luis Candelas le condenaron a garrote vil por haber cometido 40 atracos, ninguno de ellos con sangre, y ahora, en los tiempos de la modernidad y el supuesto desarrollo social, hay delincuentes con más de cien delitos a sus espaldas, manchados de sangre, que siguen en la calle con el trabuco dispuesto.

 

Ángel del Río

Cronista Oficial de Madrid y Getafe

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios