El Valle de la Fuenfría alberga un paso natural que ha sido usado desde siempre para ir desde Segovia hasta Madrid. Los primeros que lo usaron fueron los romanos que han dejado en Cercedilla una calzada romana que ahora está recuperando la Comunidad de Madrid.
En realidad, tres caminos discurren por Cercedilla: la calzada romana, del siglo III; el camino viejo de Segovia, que data de la Alta Edad Media, y el camino borbónico, usado por los Borbones en el siglo XVIII para ir a La Granja de San Ildefonso (Segovia).
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Precisamente, la Comunidad de Madrid está trabajando actualmente para recuperar la calzada romana que discurre entre el Puerto de La Fuenfría y Cercedilla. "Vamos a trabajar sobre el camino romano para dejarlo practicable. Para ello, vamos a limpiarlo y a desbrozarlo, aunque no se va a excavar ni reconstruir", aseguró uno de los arqueólogos que trabajan en la calzada, Germán Rodríguez.
Esta calzada, que data de época de los emperadores Maximino y Máximo, será visitable a partir del año que viene. "Se enmarca dentro del Plan de Yacimientos Visitables de la Comunidad de Madrid. Con ello queremos poner de manifiesto la riqueza arqueológica y paleontológica de la región", explicó la viceconsejera de Cultura y Turismo, Concha Guerra, en su visita este jueves a la calzada.

El camino romano forma parte de la llamada Vía XXIV del Itinerario de Antonino, que va desde Segovia hasta Titulcia. En concreto, el tramo de Cercedilla comprende diez kilómetros y medio. "Este tramo es continuación del que ya es visitable en
Galapagar, y también estamos trabajando en un tramo en Collado Mediano", indicó el director general de Patrimonio Histórico, José Luis Martínez-Almeida.
En un primer momento, lo que se conoce como camino borbónico se pensaba que pertenecía a la calzada romana, pero "en realidad es un camino que se hace cuando Felipe V, que está enlosado y que tiene mucha más pendiente, un 27 por ciento", afirmó Rodríguez. Dicho camino borbónico discurre paralelo a unos 100 metros de la calzada romana que ahora se está recuperando.
Actuaciones en la calzada

En el 2006, las investigaciones desarrolladas dieron con la verdadera calzada romana. Se trata de un trazado que no es el típico de adoquines. Está elaborado con piedras y tierra. A ambos lados de la vía había un muro con rocas y una cuneta que servía para librar el camino de una posible inundación ya que el agua de la lluvia y del hielo se desviaba hacia un arroyo.
Además, tiene poca pendiente, un diez por ciento, y está más protegido del viento. Como señaló el arqueólogo, "el trazado responde más a la lógica de la ingeniería romana".
Al término de las obras de acondicionamiento, en el verano de 2009 y a través de unos paneles informativos, se podrán conocer más a fondo los tres caminos que discurren por el Valle de la Fuenfría. Según la viceconsejera, "con éste ya son 19 los yacimientos de la Comunidad de Madrid, en los que se ha invertido aproximadamente unos tres millones de euros". De momento, sólo tres son visitables: el de Colmenar Viejo, el de Pinilla del Valle y el de Sieteiglesias.