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Una mesa redonda debate el futuro de la sierra de Guadarrama

El Ministerio no comparte los criterios de uso previstos para el futuro parque nacional

El Ministerio no comparte los criterios de uso previstos para el futuro parque nacional

martes 07 de noviembre de 2006, 00:00h
Parque pacional sí, parque nacional no. Esta es la margarita que han deshojado los ponentes de la mesa redonda de este martes, en la que se ha debatido si los Planes de Ordenación de Recursos Naturales de Madrid y Castilla y León y la propia sierra reúnen las condiciones para llevar a este paraje al grupo de élite de los Parques Nacionales del Estado. El escollo, según el Ministerio de Medio Ambiente, estaría en los usos tradicionales y las prácticas, deportivas o forestales, que se dan en este lugar por considerarlas incompatibles con la categoría de parque pacional. Así lo ha asegurado el jefe del Área de Planificación de Parques Nacionales, Jesús Casas.

De un lado, los directores naturales de Castilla y León y Madrid, Mariano Torre y Miguel Allúe, y el alma y director del Plan de Ordenación de los Recursos Naturales de la sierra de Guadarrama, Eduardo Martínez de Pisón. De otro, el jefe del Área de Planificación del Organismo Autónomos Parques Nacionales, Jesús Casas, el menos optimista con el futuro del Parque Nacional castellano-madrileño. Y es que, si algo se ha puesto de manifiesto en la mesa redonda que ha tenido lugar en este segundo día de las Jornadas de Medio Ambiente de Madridiario ha sido la diferencia de criterios en el tratamiento de los usos tradicionales de esta zona y que podría condicionar la decisión de convertirlo o no en parque nacional. Jesús Casas lo tiene claro. El marco legal para estas zonas de privilegio es muy precisa y no concibe prácticas como la caza o la pesca, ni aprovechamientos forestales con fines comerciales. Para colmo, el Gobierno prepara un nuevo proyecto de ley que, en estas exigencias sobre restricción de usos, no diferirá en exceso del marco jurídico de la anterior.

Casas ha recordado que en los últimos 25 años no se ha cazado en ningún Parque y que desde el año 18 no ha habido una sola explotación comercial de madera en la red de parques nacionales. "Todos entendemos que estamos en un paisaje cultural intervenido pero el de estos espacios tiene que tener el menor grado de intervención posible. Si queremos mantener ese carácter singular -ha dicho- hay que atenerse al marco jurídico". En su opinión "sí cabe un parque nacional en el Guadarrama pero por encima del límite que se establezca hace falta una buena conservación para todo la sierra en el que se yuxtapongan armónicamente las figuras". "Una linea roja no divide un paisaje. El Parque Nacional se verá sin duda afectado por lo que se deje hacer en estas zonas que lo rodeen. Eso es lo que nos preocupa".

Mientras el Congreso tramita la nueva ley, que no estará antes de la primavera de 2007, Madrid aprobaba este martes el PORN en la Comisión de Medio Ambiente de la Asamblea, después de un largo proceso de tres años que concluyó el pasado mes de abril y que, según indicó Miguel Allúe, director de Medio Natural de la Comunidad de Madrid, ha finalizado con la inclusión en el plazo de alegaciones de 7.000 de las más de 20.000 alegaciones presentadas. Un Plan ambicioso pero complejo que concibe los usos tradicionales, agrícolas y ganaderos, y contempla la 'huella humana' en la sierra como parte inseparable del paisaje. Tanto Matínez Pisón como Allúe han defendido que, si algo de peculiar tiene el Plan de Recursos Naturales, es que contempla como parte inseparable del Parque el rastro cultural y social que ha dejado en él la mano del hombre, pues, como han recordado, la Sierra del Guadarrama ha estado muy vinculada a la infuencia del Ärea Metropolitana de Madrid.

El profesor ha explicado que "Guadarrama es una sierra de tipo medio que presenta muchos usos. Según el Plan detro de las zonas previstas hay unas de uso moderado porque permite usos agropecuarios y usos tradicionales". La inclusión de determinadas áreas valiosas pero con aprovechamientos no dañinos en el sistema territorial protegido del Guadarrama haría al futuro Parque Nacional resultante más coherente, desde el punto de vista geográfico y ecológico, mientras que su exclusión de él mermaría esa entidad". Por tanto, dice Pisón, "su inclusión en la red quedaría más condicionada por las compatibilidades e incompatibilidades que por los valores geográficos y ecológicos".

Esa ha sido la razón por lo que se ha optado por diseñar un parque con dos áreas: un nucleo, de uso restringido, que constituiría, según Martínez de Pisón, el tuétano del parque, con unas reservas metidas dentro "pero condicionadas a los usos positivos como por ejemplo la extensión cultural como valor social y educativo". El nucleo estará rodeado de una faja hacia el sur. Sería ésta una zona de uso moderado en las laderas medas y bajas cuyo único problema serías las zonas forestales. Asimismo estaría rodeado, "obligatoriamente por la Ley", por otra aureola de una zona periférica de protección con un rango, que le da mejor entidad y administración. Ese rango previsto en la ley estatal es la de paisaje protegido que consiste en espacios de calidad natural con una entidad cultural muy significada. De esta manera quedaría un parque con más de 80.000 hectáreas más restos menores y marginales que sumarían las 100.000 hectáreas que serían la zona de transición.

En cuanto a la vertiente segoviana, el parque concebido por Castilla y León tendrá un núcleo de parque nacional, rodeado de un parque regional y parte de las zonas de ese parque regional serían zona periférica de protección del parque nacional, según ha explicado el director general de Medio Natural de Castilla y León, Mariano torre. El núcelo tendría, pues ¡, 11.500 hectáreas que, sumadas a las de Madrid "ocuparían más del doble de superficie de lo que la futura ley de parques pacionales propone". Por tanto la comunidad castellano-leonesa ha hecho "un parque de cumbres y tierras en su mayoría de titularidad pública con cotas inferiores de 1.300 metros". Recordó que la ley prohibe los usos forestales con fines comerciales y la caza y la pesca, "que entendemos que es un condicionante importante a la hora de delimitar el territorio" por ello proponen como delimitación aquellos territorios en los que se pueda cumplir esto. "Necesitamos tierras con modelo de gestión forestal sostenible" por lo que "si los ponemos como Parque Nacional van a dejar de serlo". Con todo esto, "lo que nos parece que puede estar más relacionado con una historia de evolución menos condicionada por el hombre y por tanto, más ajustada a la filosofía es un parque de 11.000 hectáreas".

por su parte Miguel Allué ha explicado las tres preocupaciones centrales en la elaboración del documento, un PORN "original" por el papel central que se le ha dado al hombre. "La sierra no es una más y por su situación está transitada yha sido escenario de elementos culturales. de ahí que para uno de sus ámbitos de la zona periférica de protección hemos recurrido al paisaje protegido. No sólo nos hemos ocupado de aspectos naturales sino culturales". Además se muestran unas especiales preocupaciones paisajísticas y, por último de los usos tradicionales. "Coincidimos con su papel trascendental porque son los responsables de la modelación del paisaje. Los forestales, ganareros, cinegéticos y piscícolas no deben limitarse, incluso por ser sistemas de control poblacional. Sino corremos el peligro de perseguir un fantasma paisajístico".

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