La UCM atribuye a Sorolla el retrato de Spinoza
Por MDO/Efe
sábado 12 de julio de 2008, 00:00h
Actualizado: 14/07/2008 13:03h
Un retrato del filósofo Spinoza que figuraba como anónimo en los fondos artísticos propiedad de la Fundación General de la Universidad Complutense (UCM), ya tiene autor conocido: Joaquín Sorolla, informó Julia Irigoyen, jefa de la Unidad de Gestión del Patrimonio Artístico de la universidad.
En una entrevista con motivo del anuncio oficial del descubrimiento que presidirá el miércoles el rector, Carlos Berzosa, en uno de los cursos de verano de El Escorial (Madrid), la conservadora explicó los pasos que confirmaron una intuición que ella tuvo hace un año cuando pensó que ese retrato "de larga pincelada" y "soltura de trazo", podía ser un Sorolla.
Fue el pasado otoño, durante los preparativos de la exposición que organizó el área de Cultura de la Fundación General de la UCM en el Botánico de la Complutense, para dar a conocer sus fondos artísticos. Durante la revisión de las obras que iban a exponerse y cuando la conservadora observaba muy de cerca, tras su restauración y limpieza, los detalles de este lienzo de Spinoza (de 83x60 centímetros, valorado en 200.000 euros) "la memoria visual me trajo a la cabeza otra imagen del filósofo", recordó Irigoyen.
Para corroborar esa sensación derivada de sus muchos años de oficio como conservadora de museos, Irigoyen pidió al secretario de la Fundación Simarro, Javier Campos, que averiguara si el médico Simarro, de quien procede el legado que incluía este lienzo, pudo interesarse por el pensador holandés.
Psicólogo y hombre polifacético, Luis Simarro era un completo humanista -hijo del pintor Ramón Simarro y ahijado de Luis de Madrazo- que acogió, trató y cuidó en su casa a Juan Ramón Jiménez cuando el poeta enviudó y quedó solo y deprimido.
"¡Cual fue mi asombro! -dijo Irigoyen a EFE- cuando, apenas una hora después, Campos me confirma que, en efecto, en el libro 'Un andaluz de fuego', de Francisco Giner de los Ríos, hay un comentario de Juan Ramón sobre el retrato que confirma que Simarro le había pedido a Sorolla que le pintara.
El estudio comparativo y análisis químico de los pigmentos fue la siguiente prueba concluyente, además de la visita al Museo Sorolla, cuyo director, Florencio Santa-Ana, ratificó la adjudicación.
En los últimos años se han hecho otras atribuciones de autores desconocidos -confiesa-, se han autentificado acuarelas sin firma del mismo Sorolla, dibujos o bocetos preparatorios de algunas de las obras pertenecientes a la institución. Y es que "en la Universidad Complutense se hace a diario una labor silenciosa y discreta", subraya Irigoyen, que cree llegado el momento de que "la sociedad conozca el rico y variado patrimonio que tiene la Universidad Complutense".