www.madridiario.es

La verdadera protagonista ha sido Melita, el halcón del Rey

Los animales reciben la bendición de San Antón

Los animales reciben la bendición de San Antón

miércoles 17 de enero de 2007, 00:00h

Un año más animales de todo tipo, raza y condición han recibido la bendición de San Antón. Perros, gatos, tortugas, loros, hamsters... han sido bendecidos por el padre Juan Martínez Villar en la calle Hortaleza número 72. Sin embargo, de todos ellos, la verdadera protagonista ha sido Melita, un halcón. Ha acaparado todas las miradas no sólo por su belleza sino también por su propietario: nada menos que el rey Juan Carlos I. Y es que los animales reales también quieren ser bendecidos.

Como todos los días 17 de enero de cada año los animales se han convertido en los verdaderos protagonistas de la jornada. Y es que este día se celebra la festividad de San Antón, patrón de los animales. Por esta razón, muchos ciudadanos se han acercado con sus mascotas hasta la calle Hortaleza número 72, donde se encuentra situada la iglesia dedicada a este santo, para que sus animales de compañía recibieran la tradicional bendición. El padre Juan Martínez Villar ha sido el encargado de bendecir a todo tipo de animales que ataviados con sus mejores galas han estado dispuestos, unos más que otros, a recibir la bendición.

Entre ellos, han destacado Pizca y Tara, dos perritas que abrigadas para la ocasión han recibido la bendición de San Antón "porque ya son mayores y me temo lo peor. Por eso, me he animado a venir aunque tengo que decir que el año pasado también lo hice y todavía me viven las dos", ha declarado Luisa, la dueña de las perras orgullosa de sus mascotas. Igualmente, Pedro, como todos los años, ha traido a su gata Lola "porque ya es una tradición. Vengo siempre que puedo y lo agredezco. Mi gata se lo merece todo". Loros, tortugas, hamsters también han sido bendecidos por el padre Martínez Villar durante esta jornada.

Sin embargo, el animal que verdaderamente ha llamado la atención de la gente ha sido un halcón, llamado Melita. Y es que se trata de una mascota real ya que pertenece al rey, Juan Carlos I , que por primera vez ha tomado la decisión de que Melita recibiera la "bendición de San Antón, aunque tiene cuatro años", según ha informado el encargado de llevar a este halcón hasta la iglesia de Hortaleza. Un lugar en el que también se han reunido muchos vecinos y fieles para adquirir los tradicionales panecillos de santo. De hecho, ha sido tanta la afluencia de público que la cola daba la vuelta desde Hortaleza hasta la calle Farmacia para comprar estos bollos artesanales.

San Antonio y los animales
De origen egipcio, San Antonio Abad nació en Egipto en 251 y murió en el monte Colzim, próximo al mar Rojo, en el 356. A los 20 años repartió sus propiedades entre los pobres y a lo largo de su dilatada vida fundó y gobernó varios monasterios antes de retirarse a morir en soledad. De su vida han sido representadas, sobre todo, tres escenas. La primera narra las tentaciones del demonio, que sufrió durante los primeros años que permaneció en el desierto; la segunda su encuentro con San Pablo Ermitaño. Los pintores, al plasmar este acto, recogieron el momento en que un cuervo con un pan en el pico acude a alimentar a los dos santos. Por ese motivo, más de 1.600 años después, se mantiene la tradición de regalar un 'panecillo del santo'.

La tercera escena se refiere al cerdo, animal estrechamente ligado a los orígenes de la fiesta, y que se rifaba entre los vecinos después de la celebración del oficio religioso y la bendición de los animales. En España, la fiesta estuvo restringida, e incluso prohibida, entre 1619 y 1725, año en que se reanudó convertida en una romería. Con José Bonaparte se volvió a prohibir y se recuperó en el reinado de Fernando VII. Con Isabel II alcanzó un éxito inusitado y los periódicos de la época narraban los embotellamientos que producían los carruajes de quienes se acercaban al templo y las charangas que la acompañaban.

Uno de los motivos del auge que también adquirió en la segunda mitad del siglo XIX fue la participación de famosos personajes que lograban la afluencia popular con su presencia. La tradición continuó a principios del siglo XX y en 1923 la bendición pasó de la calle de la Farmacia a la calle de Hortaleza. En esa época, al llegar el 17 de enero un escolapio se asomaba a la ventana para bendecir y repartir saquitos de cebada en cucuruchos y panecillos del Santo. Durante la II República se suspendieron las fiestas, que fueron reanudadas en 1943. Ese año se añadió un pregón a las tradicionales vueltas de los animales, la bendición y las asiduas colaboraciones del Circo Price. En 1967 volvieron a suspenderse, hasta que 18 años más tarde se recuperaron, y desde entonces se celebran, con apoyo de las autoridades.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Madridiario

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.