Los hechos comenzaron a las 9.20 horas en las inmediaciones del poblado marginal de El Salobral, situado junto a la carretera de Andalucía, a las afueras de la capital, donde la policía había montado un dispositivo de control rutinario. El dispositivo estaba compuesto por agentes de la Brigada de Seguridad Ciudadana, en concreto la Unidad de Motos, los llamados 'alazanes', y por agentes de la comisaría de Usera-Villaverde.
Según fuentes policiales, los agentes sospecharon de una furgoneta, marca Mercedes Benz, y cuando se disponían a identificar a su conductor, éste arremetió con la furgoneta contra uno de los agentes motorizados y logró saltarse el control. Más tarde la policía comprobó que el vehículo había sido sustraído. El sospechoso huyó al interior del poblado de El Salobral y allí arrolló a un segundo agente que circulaba en moto. Poco después los agentes que le perseguían localizaron la furgoneta con un fuerte golpe en la parte delantera dentro del poblado chabolista, que era abandonada por un individuo que llevaba dos perros de raza pit bull, con los que huyó en dirección a la carretera de Andalucía (A-4), donde, cuchillo en mano, hizo parar a una conductora para que se bajase del vehículo.
Entretanto, la policía se había desplegado por la zona, alertada por los equipos de transmisiones, para detener al fugado, que azuzó a los perros contra dos agentes que le localizaron. Ambos agentes resultaron lesionados por los perros y presentan mordeduras en los tobillos y en las piernas, según la Jefatura.
Mientras, Jorge Suárez Pérez, junto a otro compañero de la comisaría de Usera-Villaverde, que iban en 'scooter', se dirigieron al lugar, para lo cual decidieron atravesar la A-4 en dirección a la M-45, por encima de la carretera de Andalucía y en dirección contraria intentaron llegar a la M-45 para esperar al fugado allí. Ambos circulaban por el arcén en dirección contraria, con poca visibilidad, pues era un tramo en pendiente, y apareció un camión que arrolló a uno de los policías.
Los agentes que fueron atacados por los pit bull consiguieron detener al individuo, que ha sido acusado de los delitos de sustracción de la furgoneta, por atentado a los agentes de la autoridad, por robo con violencia e intimidación a la mujer del coche, señalaron las fuentes de Jefatura. El detenido, Moisés A.P., de 30 años, tenía en vigor una orden de detención y personación por el Juzgado de instrucción número 4 de Fuenlabrada y había sido detenido en dos ocasiones por robo o hurto de uso de vehículo, en otras cuatro por robo con fuerza en las cosas y por un delito contra la seguridad del tráfico.
Hijo y hermano de dos agentes municipales
El policía fallecido sufrió, como consecuencia de la colisión, múltiples traumatismos por todo su cuerpo de caracter muy grave, según informó un portavoz de Emergencias Madrid. Los sanitarios del Samur encontraron al agente tendido en la mitad de la vía y en parada cardiorrespiratoria, y tras intentar reanimarlo durante un tiempo de más de media hora, sólo pudieron certificar su muerte.
El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, indicó que el agente de Policía Nacional, hijo y hermano de dos agentes municipales, ha dado su vida cumpliendo la labor de "velar por la seguridad de los madrileños". Gallardón dijo que se encuentran "sacudidos por el dolor" ante el fallecimiento del agente y mostró su pesar por el trágico accidente. El regidor afirmó, durante la presentación de la 43 promoción de la Policía Municipal, que "sólo los mejores son capaces de dar el máximo y por tanto, corren el máximo riesgo".
Agentes de la Policía Municipal de Madrid, compañeros del distrito de Usera-Villaverde y agentes de la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana velaron durante toda la noche el cuerpo de Jorge Suárez, cuya capilla ardiente se instaló en el complejo policial de Canillas. El féretro del agente se trasladó a Canillas desde el Instituto Anatómico Forense de Madrid, donde permaneció hasta las 17.45 horas de la tarde.
Portavoces de los sindicatos policiales
La Unión Federal de Policía (UFP) señaló que durante la persecución la furgoneta había colisionado en múltiples ocasiones contra vehículos que transitaban por la zona ese momento, y tras la intensa fuga, el conductor del vehículo fue detenido. El agente fallecido había realizado las prácticas como agente en la misma comisaría, la de Usera-Villaverde, en la que había entrado como miembro del Cuerpo desde que juró su cargo en septiembre de 2006, hace apenas cuatro meses.
El Sindicato Unificado de Policía (SUP) aprovechó el accidente para denunciar el "mal estado" en el que, según esta organización, se encuentran las motocicletas 'scooter'de proximidad del Cuerpo Nacional de Policía y recordó que este medio de transporte "no es el medio más adecuado para realizar persecuciones ni para patrullar de uno en uno". El secretario de Comunicación del SUP en Madrid, Miguel Ángel Fernández explicó que, a pesar de que estos vehículos "deberían renovarse cada dos o tres años, los acuerdos de 'rating' amplían estos periodos a cuatro años o cuatro años y medio", lo que provoca que "muchas motocicletas tengan más de 250.000 kilómetros". "Eso es una auténtica brutalidad", apuntó Fernández.