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Controlar la adiposidad previene la diabetes y regula el balance de la energía

Controlar la adiposidad previene la diabetes y regula el balance de la energía

lunes 14 de enero de 2008, 00:00h
Actualizado: 15/01/2008 09:42h
Un grupo de investigadores en el que participa Jose María Carrascosa del Centro de Biología Molecular “Severo Ochoa” de la Universidad Autónoma de Madrid ha constatado recientemente la relación entre el aumento moderado de adiposidad y la diabetes.
El grupo de los Drs. Antonio Andrés (Universidad de Castilla La Mancha), Manuel Ros (Universidad Rey Juan Carlos) y Jose María Carrascosa (Centro de Biología Molecular “Severo Ochoa” de la Universidad Autónoma de Madrid), en colaboración con el Dr. Fernando Escrivá de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense, ha constatado recientemente la relación entre el aumento moderado de adiposidad y la diabetes.

Que el nivel de glucosa en sangre tiende a aumentar con la edad, y que este incremento suele ir en paralelo con una mayor adiposidad, es algo bien conocido en clínica desde hace mucho tiempo, así como los efectos beneficiosos de una dieta equilibrada o del ejercicio en el control de la glucemia. Por otro lado, la existencia de un control de la adiposidad por parte del sistema nervioso central, postulada en su teoría lipostática por Kennedy allá por los años 50 del siglo pasado, encontró su confirmación experimental en 1994 con el descubrimiento de la leptina, una hormona producida por el tejido adiposo, o adipoquina, la cual alcanza diversos núcleos hipotalámicos del cerebro e induce señales neuronales que disminuyen el apetito y la ingesta de alimentos al tiempo que incrementan el gasto calórico del organismo.

Aunque la relación entre obesidad y diabetes está sólidamente documentada, no puede decirse lo mismo respecto a las consecuencias del aumento moderado de adiposidad. La cuestión clave consiste en identificar los mecanismos que determinan que la adiposidad aumente con la edad y si ello es responsable de la aparición de un estado prediabético de insensibilidad a insulina. Igualmente, resulta de enorme interés analizar si es posible prevenir, o en su caso revertir, los efectos del incremento de grasa corporal con la edad. En un estudio publicado el pasado mes de Julio en el Journal of Endocrinology, el grupo multidisciplinar formado por miembros de las Universidades de Castilla La Mancha, Rey Juan Carlos, Autónoma de Madrid y Complutense, ha constatado que la rata desarrolla un estado de resistencia a la insulina que es observable a los 8 meses de edad (equivalente aproximadamente a una edad de 30-35 años en humanos) y que continúa acentuándose al menos hasta los 24 meses (equivalente a una edad de 65-70 años). 

Esta investigación ha puesto, además, de manifiesto que es el tejido adiposo visceral el que se vuelve insensible a la insulina en primer lugar, en paralelo con un aumento significativo del porcentaje de masa grasa corporal, mientras que el tejido muscular desarrolla la resistencia a insulina en una fase más tardía. Con objeto de analizar la posibilidad de revertir esta situación prediabética, los investigadores sometieron a un grupo de ratas a una dieta restringida moderada, con un aporte calórico de un 80% aproximadamente de su ingesta habitual, desde los 5 a los 8 meses de edad.

Los datos revelan que dicha dieta es suficiente no sólo para revertir el estado prediabético sino que permite alcanzar un nivel de sensibilidad a la insulina superior al observado en los animales jóvenes de 3 meses de edad, observándose al mismo tiempo una disminución notable del contenido de masa grasa. Por el contrario, cuando el período de restricción calórica se inició en una edad avanzada, entre los 21 y los 24 meses de edad, no se observó una mejoría de la capacidad de acción de la insulina, si bien el porcentaje de masa grasa disminuía en la misma proporción. Estos datos sugieren que mantener un nivel de adiposidad elevado a lo largo de la vida, aunque muy por debajo de lo que podría considerarse obesidad, induce cambios en el organismo que limitan la eficacia de una dieta moderada en la prevención del desarrollo de diabetes.

El aumento de la adiposidad con la edad sugiere un fallo en los mecanismos lipostáticos. En un trabajo previo estos investigadores ya demostraron que en ratas de 24 meses, el hipotálamo desarrolla insensibilidad a la leptina. Ahora, en un estudio publicado en el número de septiembre de la revista Endocrinology, este grupo de investigación ha demostrado que el hipotálamo desarrolla también insensibilidad a la insulina, hormona que actúa también como agente lipostático. Pero lo más interesante es que en los animales sometidos a un período de restricción calórica moderada la insulina recupera su acción lipostática, como ya se demostró en su día para la leptina. De los estudios anteriores puede concluirse la importancia de mantener un nivel bajo de adiposidad para permitir un buen funcionamiento de los mecanismos de control del balance energético, y al mismo tiempo evitar el desarrollo de un estado fisiológico de resistencia a insulina que podría acabar en diabetes.    
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