La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) ha seguido consolidándose como uno de los mayores desafíos de salud pública en España. Se trata de una patología respiratoria progresiva que dificulta la entrada y salida del aire en los pulmones y que, pese a su impacto sanitario, ha experimentado pocos avances terapéuticos en las últimas décadas. En este contexto, las organizaciones de pacientes han instado al Ministerio de Sanidad a financiar la primera terapia biológica indicada para un perfil concreto de pacientes con EPOC no controlada.
La Asociación Nacional de Pacientes con Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (Apepoc) ha defendido que existe una necesidad urgente de incorporar innovación en el abordaje de la enfermedad. Según la agrupación, “la enfermedad pulmonar obstructiva crónica es la tercera causa de muerte en todo el mundo y la primera causa específica de muerte respiratoria en España, sin embargo, la manera como se aborda el tratamiento a las personas que viven con esta enfermedad no ha cambiado significativamente en décadas”.

La agrupación ha subrayado que, pese a la disponibilidad de broncodilatadores y corticosteroides inhalados, el 50 por ciento de los pacientes sigue sufriendo exacerbaciones, aún siguiendo el tratamiento indicado. “Esto evidencia que el arsenal terapéutico convencional (broncodilatadores) ha tocado techo y ya no ofrece margen de mejora en la supervivencia poblacional, lo que ha llevado a un estancamiento en los indicadores de mortalidad. Existe una necesidad urgente de herramientas que frenen la progresión de la enfermedad, ya que durante 15 años el sistema ha carecido de innovaciones disruptivas para estos casos”, han trasladado desde la Apepoc.
"Esto evidencia que el arsenal terapéutico convencional (broncodilatadores) ha tocado techo"
Además, se ha señalado que la enfermedad genera más de 500 millones de euros anuales en costes indirectos derivados de la pérdida de productividad laboral y la dependencia social.
Décadas sin avances
Bajo este contexto, Dupilumab es la primera terapia biológica indicada para la Epoc no controlada con evidencia de inflamación tipo 2. A diferencia de los broncodilatadores, este fármaco ha bloqueado la inflamación Tipo 2 desde su origen y se ha indicado específicamente como tratamiento de mantenimiento adicional para el perfil de pacientes con eosinófilos elevados en sangre.
La evidencia clínica ha respaldado que Dupilumab ha logrado reducir las exacerbaciones de forma consistente en un 34 por ciento y también ha reducido en un 38 por ciento las hospitalizaciones y visitas a urgencias. Además, se ha estimado un ahorro potencial en costes sanitarios directos de 5.305 euros por paciente y año, al evitar ingresos y urgencias.
Desde Apepoc se ha sostenido que financiar esta innovación no debe verse como un gasto, sino como una inversión que ha podido reducir la hospitalización y las urgencias. Se ha recordado que actualmente la EPOC ha absorbido entre el 10 por ciento y el 12 por ciento de las consultas de Atención Primaria y ha causado unos 100.000 ingresos hospitalarios anuales.
Nicole Hass, presidenta de la asociación, ha insistido en la financiación pública del fármaco. “Este enfoque selectivo desmonta el argumento del impacto presupuestario inasumible. Al acotar el tratamiento exclusivamente a los pacientes donde la terapia es eficaz, se garantiza la eficiencia de la inversión pública. Además, la EPOC está asociada a mayor mortalidad y más hospitalizaciones que el asma, dermatitis atópica o la poliposis nasal, enfermedades para las que el medicamento ya se encuentra actualmente financiado”, ha manifestado.
Vivir con la enfermedad
Paco Gatea, diagnosticado de EPOC en 2016, ha explicado sus síntomas son limitantes para su vida cotidiana. “Cualquier movimiento como andar, caminar, ducharte. El día a día de una persona normal, para nosotros se nos hace muy cuesta arriba”, ha trasladado a Madridiario.
Gatea ha explicado que su tratamiento actual ha mantenido la enfermedad estable, pero no ha supuesto mejoría.“Está controlada, pero sin mejoría en absoluto. No hay ningún avance con respecto a hace tres o cuatro años”, ha dicho. En su caso, presenta inflamación tipo 2 con eosinófilos altos y sus médicos le han prescrito dupilumab. Sin embargo, la falta de financiación pública ha impedido el acceso.
"El día a día de una persona normal, para nosotros se nos hace muy cuesta arriba”
Respecto a la decisión del Ministerio de Sanidad ha manifestado que “no se explica el motivo”. “Un ingreso hospitalario en nosotros cuesta mucho dinero, incluso en UCI”, ha subrayado Gatea, recordando que la negativa para financiar esta innovación no supone un ahorro para las arcas públicas, sino un gasto hacia otras partidas más ineficientes. “Yo me mantengo más o menos estable porque soy una persona bastante disciplinada en hacer ejercicios, hacer una serie de pautas que consigan frenar un poco el avance”, ha explicado. Sin embargo, la estabilidad no ha significado la recuperación.
Por su parte, fuentes del Ministerio de Sanidad han confirmado que se mantienen “pendientes de tener una reunión con el laboratorio para ver si se puede abrir el expediente de nuevo”.