Madrid se ha convertido en un semillero de innovación y emprendimiento, y Carolina Puche es un ejemplo de ello; con solo 24 años, esta joven emprendedora ha creado Hociqo, una marca que busca transformar la forma en que convivimos con nuestras mascotas, ofreciendo productos que combinan diseño, funcionalidad y bienestar animal. Desde su primera creación, la cama modular Sensu Bed, Carolina ha apostado por soluciones versátiles, duraderas y pensadas para integrarse en la vida cotidiana de las familias y sus animales.
¿Qué es Hociqo y cuál es su propuesta de valor en el mercado de productos para mascotas?
Hociqo surge de mi iniciativa como joven emprendedora de 24 años, con la intención de desarrollar soluciones que realmente piensen en las mascotas y en la forma en que conviven con nosotros, integrándolas de manera natural en nuestro día a día. Así como prestamos atención a cada detalle de nuestro hogar o seleccionamos nuestro estilo con intención, buscamos que los productos para mascotas estén diseñados con el mismo cuidado, sin perder de vista la funcionalidad, la comodidad, el bienestar, la durabilidad y la calidad. Además, cada producto se concibe para adaptarse a todas las necesidades de las mascotas y de las familias, ofreciendo versatilidad y flexibilidad para distintos espacios, hábitos y estilos de vida.
Nuestro primer lanzamiento, una cama modular para mascotas, representa esa visión: un sistema versátil, intuitivo y duradero, pensado para ofrecer un descanso realmente placentero y ergonómico, adaptado tanto a la decoración como a cada animal en cualquier momento. Aunque el proyecto no se detiene ahí; la idea es seguir ampliando la propuesta con artículos que acompañen cada momento compartido, también fuera de casa.
En definitiva, la propuesta de valor de Hociqo va más allá de la estética: es durabilidad, versatilidad, modularidad, calidad, sostenibilidad e integración en la vida cotidiana de las mascotas y sus familias.
¿Cómo surgió la idea y qué le inspiró a lanzarla como emprendedora?
El descanso es uno de los pilares fundamentales para la salud de las mascotas, del mismo modo que lo es para nosotros. Elegimos con cuidado dónde dormimos -buscando el soporte, la postura y los materiales adecuados- y me parecía lógico que las mascotas también tuvieran un espacio realmente adaptado a sus necesidades.
La idea de Hociqo surgió al darme cuenta de que muchas camas para mascotas, aunque bonitas, no cubrían todas las necesidades reales. Algunas cuentan con estructura y diseño que las convierten en un verdadero mueble de descanso, pero suelen tener un único tamaño y forma, lo que limita su adaptación a distintas mascotas. Otras destacan por sus tejidos o estética, pero sus materiales no son los más ergonómicos ni duraderos. Quería crear algo realmente completo, y esa visión se materializó en la Sensu Bed. No es solo un colchón, sino una cama pensada para brindar un descanso ergonómico y saludable, con módulos adaptables a cada mascota, integrándose armoniosamente en el hogar y diseñada para durar en el tiempo.

¿Cuál ha sido su mayor desafío al desarrollar Hociqo y cómo lo ha superado?
El desafío de desarrollar Hociqo ha sido enorme, ya que se trata de un proyecto muy exigente y mi primera experiencia como emprendedora. Al ser algo innovador, no contaba con muchas referencias previas, lo que implicó una gran inversión de horas de trabajo e investigación, explorando materiales, ajustando formas, probando distintas configuraciones y rediseñando continuamente hasta dar con la opción más ergonómica, funcional y estética. Pero el reto no se limitaba al producto: quería cuidar cada detalle para reflejar la exigencia de la marca, desde la identidad y el diseño del packaging y embalaje, hasta el marketing, la comunicación y la gestión de la inversión. Cada etapa ha sido un reto constante, pero también un aprendizaje enorme que ha permitido dar forma a Hociqo tal y como lo imaginé.
Al final, la ilusión y la pasión que te impulsan al inicio te mantienen cuando el camino no es sencillo. Si hay un propósito, las ganas no decaen. También ha sido fundamental contar con el acompañamiento de mi pareja en la toma de decisiones difíciles, así como con personas que me han asesorado y apoyado a lo largo de todo el proceso.
¿Qué papel está jugando Madrid en el desarrollo y la proyección de vuestro proyecto?
Uno de nuestros objetivos en esta primera etapa de Hociqo es acercar el proyecto a las personas y construir comunidad. En este contexto, Madrid juega un papel clave: hemos apostado por esta ciudad dinámica y pet-friendly para empezar a conectar directamente con nuestro público y dar visibilidad a la marca. Creemos que la experiencia del producto se percibe plenamente al verlo y tocarlo, por lo que actualmente contamos con dos Sensu Beds expuestas en la ciudad, permitiendo que los usuarios descubran de primera mano su calidad, ergonomía y modularidad.
Por eso, Madrid se ha convertido en nuestro espacio de encuentro y prueba: un lugar donde explorar nuevas ideas, inspirarnos en los hábitos de las familias con mascotas y reforzar nuestra identidad
¿Cuál es el plan de Hociqo a medio y largo plazo?
A medio y largo plazo, nuestro objetivo es seguir consolidando Hociqo como una marca de calidad, diseño, innovación, durabilidad y sensibilidad por el bienestar real de las mascotas, reforzando una propuesta que no se queda en lo estético.
En esa línea, estamos trabajando también para que nuestra propuesta tenga presencia en espacios donde las mascotas son parte activa de la experiencia, como alojamientos turísticos. Por eso, actualmente nos encontramos en conversaciones con varios hoteles “pet-friendly” que buscan elevar su oferta y ofrecer un descanso de calidad también para los animales. Esto no solo permite que más personas conozcan la experiencia Hociqo en un contexto real de uso, sino que valida la versatilidad y el carácter profesional del producto.
De forma paralela, seguiremos ampliando nuestra colección con nuevos productos que complementen otros momentos del día a día de las mascotas, manteniendo siempre los valores que definen a Hociqo.
Si pudiera volver al inicio del proyecto, ¿qué haría de manera diferente y por qué?
Si pudiera volver al inicio del proyecto, sé que seguiría cometiendo algunos errores y, de hecho, seguirá habiéndolos, porque por mucho que intentes adelantarte o tener todo bajo control, siempre surgen imprevistos. Pero eso también es positivo, porque cada dificultad es una oportunidad para mejorar.
Si tuviera que señalar algo que haría de manera diferente, serían dos aspectos. Por un lado, a nivel de gestión de la inversión, ser más consciente de la importancia de dejar un margen amplio para la salida al mercado, ya que los resultados no se ven de manera inmediata. Y, por otro, aunque se había hecho un estudio inicial del producto, al ser algo innovador y querer protegerlo frente a posibles copias, no se buscó un feedback más amplio antes del lanzamiento. Fue al salir al mercado cuando realmente pudimos ver cómo respondía el público y ajustar la estrategia en consecuencia. Con retrospectiva, habría sido útil probar ciertos aspectos en grupos reducidos o entornos controlados, lo que habría permitido perfeccionar la propuesta sin poner en riesgo la confidencialidad.
¿Qué mensaje darías a otros emprendedores que quieren lanzarse con un proyecto propio?
Emprender es un camino tan duro como gratificante. Requiere estar mentalmente preparado para enfrentar momentos de incertidumbre, asumir responsabilidades constantes y dedicar tiempo y energía que muchas veces implica sacrificar otros aspectos de tu vida. No hay atajos: cada decisión, cada error y cada acierto forman parte del aprendizaje, y es fundamental aceptar que el esfuerzo es enorme desde el primer día hasta que el proyecto comienza a tomar forma.
Por eso, mi consejo es que se lancen solo quienes realmente sientan pasión y compromiso por su proyecto, que tengan un propósito claro y personal que los impulse. Si el motor es auténtico y significativo, será más fácil superar los miedos, la presión y los obstáculos que surgen inevitablemente en el camino. Emprender por motivos secundarios o expectativas externas suele hacer que los desafíos se sientan aún más pesados y desmotivadores; en cambio, un propósito fuerte permite mantener la constancia, la pasión y la visión a largo plazo.