La controversia generada en torno a la
gestión del Hospital de Torrejón de Ardoz ha sido uno de los temas que han marcado, en lo que se refiere a la política autonómica, el acto institucional por el
47º aniversario de la Constitución en el Congreso, con críticas directas al modelo sanitario madrileño y a la presidenta regional,
Isabel Díaz Ayuso, desde el Gobierno central y desde el sindicato CCOO.
La ministra de Sanidad y líder de Más Madrid, Mónica García, ha sostenido que lo ocurrido en Torrejón no es “un fallo del sistema” ni un conflicto interno entre directivos de Ribera Salud, sino “el modelo del PP en la Comunidad de Madrid”.
"No es un fallo del sistema, es el modelo del PP"
Según ella, ese esquema deriva en un “flujo” de pacientes de la sanidad pública hacia la privada, ejemplificado en centros gestionados por grupos como Ribera Salud y Quirón. García ha citado las memorias del SERMAS para apuntar que La Paz “pierde 50.000 pacientes”, mientras que la Fundación Jiménez Díaz “gana 85.000” y el Hospital de Torrejón “25.000”, acompañados --añadió-- de “los 5.000 millones que la señora Ayuso ha dado a Quirón y los cientos de millones al Hospital de Ribera Salud”.
La titular de Sanidad ha acusado además a Ayuso de “saltarse” artículos de la Constitución en materia de vivienda, salud y educación: “Se salta el 43 de protección de la salud, el 47 de la vivienda digna y el 37 del derecho a la educación”.
En la misma línea, el ministro de Transformación Digital y secretario general del PSOE-M, Óscar López, ha calificado el caso Torrejón de “verdadero escándalo” y afirmó que “ejemplifica muy bien lo que está pasando con la sanidad en la Comunidad de Madrid: la señora Ayuso está convirtiendo un derecho en un negocio”.
López ha advertido que no permitirá que la presidenta “se salga con la suya” ni que “desmantele la sanidad pública”, al tiempo que subrayó el artículo 43 de la Carta Magna, que garantiza la sanidad “como un derecho, y no como un negocio”. Según el ministro, que Madrid tenga “1 millón de personas en listas de espera no es casualidad”, sino el resultado de una “decisión política” que permite “beneficios inmensos” a operadores privados.
El conflicto ha tenido también respuesta desde el ámbito sindical. El portavoz de CCOO Sanidad Madrid, Samuel Mosquera, ha reprochado al Gobierno regional “mirar para otro lado” y afirmado que “la responsabilidad máxima es de la Comunidad de Madrid”.
"La responsabilidad máxima es de la Comunidad de Madrid"
Mosquera ha rechazado que se traslade cualquier sospecha a la plantilla de Torrejón: “No vamos a consentir que se manipule la información ni que se diga que tiene que haber responsabilidad de los profesionales sanitarios”, y asegurado que los trabajadores “llevan años denunciando la mala praxis laboral y asistencial en estos centros” sin obtener respuesta: “La Administración siempre ha mirado para otro lado”.
Ayuso contesta a Sánchez y respalda a los sanitarios
Ayuso había defendido horas antes que el caso no debe “poner en tela de juicio a todo el sistema sanitario ni a los profesionales del hospital” y anunció una nueva inspección al centro, que se sumará a las 40 ya existentes.
La presidenta de la Comunidad de Madrid había reprendido en la mañana de este mismo sábado al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por “poner en tela de juicio” a “todo el sistema sanitario” y a los profesionales del Hospital de Torrejón de Ardoz.
En declaraciones previas al acto en el Congreso, Ayuso ha respondido a las palabras del jefe del Ejecutivo, quien había señalado que los audios difundidos representan el modelo del PP basado “en hacer negocio con la sanidad pública para que ganen cuatro”.
“¿Qué hemos hecho esta semana antes de empezar a negar, insultar y arremeter? Abrir una nueva inspección que se une a las 40 inspecciones anuales que tiene el Hospital de Torrejón y que, por supuesto, vamos a seguir incrementando, porque no lo queremos dejar aquí”, ha defendido la presidenta, quien ha destacado que el centro recibe “un 8,6 de 10 de media” por parte de sus pacientes.
Ayuso ha insistido en que no aceptará que se extienda la sospecha al conjunto del sistema sanitario ni a la plantilla del hospital. “Si dicen que se ha utilizado material reutilizado de otros pacientes, significa que ha habido negligencia. Y eso no lo voy a asumir”, ha remarcado.
Ya en el patio del Congreso, Ayuso ha reiterado su respaldo a los trabajadores y a las listas de espera “inmejorables” del centro, y ha asegurado que no existen “motivos ni pruebas” para rescindir el contrato con Ribera Salud. Ha recalcado que las investigaciones siguen abiertas, pero ha subrayado que “si hubiera habido mala praxis”, no tendría problema en plantear cambios en la gestión.
La presidenta ha defendido que las decisiones deben adoptarse “con mesura” y no “por las prisas de algunos” o a raíz de “determinadas noticias de prensa”, para evitar resoluciones “ilegales”.