El Ayuntamiento de Madrid ha dado un nuevo impulso a la recuperación de la antigua fábrica de Clesa, en el distrito de Fuencarral-El Pardo. Durante la Junta de Gobierno municipal, el Consistorio ha aprobado - de forma inicial - el proyecto modificado de urbanización de este ámbito, un paso clave para adaptar el entorno a la catalogación del edificio como Bien de Interés Cultural (BIC) y preparar la parcela para su futuro uso dotacional público.
Según ha explicado el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, la modificación del proyecto era necesaria “para adecuarse a la protección patrimonial y avanzar en la regeneración de un espacio largamente esperado por los vecinos”. Carabante ya había anunciado, durante su visita a la antigua factoría a finales del verano, que la transformación del complejo arrancaría “de manera inmediata” tras la concesión de la licencia de obras a Kadans Science.
El proyecto, promovido y financiado por Fuencarral Agrupanorte, S. L., permitirá reordenar los accesos y crear una conexión peatonal este-oeste entre la avenida del Cardenal Herrera Oria, la estación de Cercanías de Ramón y Cajal y el hospital del mismo nombre. Con ello se eliminará la barrera urbana que en la actualidad representa la antigua fábrica y se abrirán nuevos recorridos integrados con áreas estanciales accesibles y coherentes con el futuro uso del edificio.
La actuación incorpora además un nuevo espacio verde diseñado bajo criterios de jardinería sostenible, con especies de bajo consumo hídrico, incremento de la biodiversidad y una amplia superficie permeable. El pavimento, de tonos claros, contribuirá a mitigar el efecto de isla de calor, mientras que el alumbrado de la zona se renovará con luminarias LED de alta eficiencia energética. También se implantará un sistema de drenaje sostenible para captar, infiltrar y almacenar el agua de lluvia.
Entidad Urbanística de Conservación
Junto a la aprobación del proyecto modificado, la Junta de Gobierno dio también luz verde a la constitución de la Entidad Urbanística de Conservación del ámbito, integrada por los propietarios Fuencarral Agrupanorte, Oria Coliving y Global Escacel. Esta entidad será la encargada del mantenimiento y conservación del espacio libre interior de la parcela, calificado como espacio libre privado de uso público, que deberá permanecer siempre abierto al paso para garantizar la continuidad de los recorridos peatonales.
Camino hacia un nuevo polo de innovación biosanitaria
La reurbanización del entorno avanza en paralelo a la rehabilitación de la histórica fábrica, obra del arquitecto Alejandro de la Sota y referente de la arquitectura industrial española del siglo XX. Tras décadas de actividad y más de diez años de abandono, el inmueble se convertirá en un hub de innovación en ciencias de la vida, investigación biomédica, cultura y divulgación científica, con cerca de 18.000 metros cuadrados de nuevos usos, espacios culturales y zonas verdes abiertas al público.
Con una inversión estimada en 35 millones de euros, el Ayuntamiento confía en que la transformación de Clesa sirva como revulsivo urbano y científico para Fuencarral-El Pardo. “El objetivo es que este ámbito se convierta en un epicentro de innovación e investigación en el ámbito biosanitario”, ha subrayado Carabante.