“El Ayuntamiento de Madrid respeta la libertad de expresión hasta que la ejercen los vecinos de los barrios obreros. Gentes de bien de Carabanchel que, por lo que sea, prefieren que las gradas de su parque sean tricolores. Pero, por lo visto, el Ayuntamiento de Madrid no tiene en sus planes que este espacio albergue la bandera tricolor”. Con este mensaje, publicado en X (antiguo Twitter), un usuario resumía la indignación vecinal tras la eliminación, una vez más, de la bandera republicana que decoraba las gradas del Parque de las Cruces, en Aluche (Latina).
La intervención municipal tuvo lugar este miércoles por la mañana, cuando trabajadores del Servicio de Limpieza Urgente (Selur), un dispositivo reservado para actuaciones “de carácter excepcional”, acudieron con tres vehículos a borrar el mural tricolor que había sido repintado el pasado 19 de octubre. La actuación ha coincidido con la víspera del 20N, fecha de fuerte carga simbólica por cumplirse este año el 50º aniversario de la muerte de Franco, un detalle que no ha pasado desapercibido entre los vecinos.
Este último borrado se convierte en el último episodio de una larga ‘guerra de banderas’, y es que el morado en la grada del Parque de las Cruces lleva tan solo un mes. Anteriormente, la asociación ultraderecha Revuelta había pintado el morado de rojo para la celebración del 12 de octubre, día de la Hispanidad.
Tras conocerse la eliminación, la vicealcaldesa y portavoz del Ayuntamiento, Inma Sanz, fue preguntada este jueves durante la Junta de Gobierno. Sanz defendió la decisión y negó cualquier connotación vinculada a la fecha: “No es la primera vez ni será la última. Tantas veces como vuelvan a pintar una bandera que no es legal, no es una actuación legal. Lógicamente, el Ayuntamiento actúa. Deberíamos preguntarnos quiénes están incumpliendo esa actuación de manera repetitiva. No tiene que ver nada con fechas concretas”, ha asegurado, subrayando que el Consistorio actuará “en tantas ocasiones como se vuelva a pintar de manera no autorizada”.
Un conflicto que se remonta a la primavera
La retirada de esta semana devuelve la imagen del graderío a la situación en que quedó el pasado abril, cuando una propuesta de Vox aprobada en la Junta de Latina (con apoyo de todos los grupos salvo Más Madrid, y con el PSOE alegando después un "error” en su voto favorable) exigió borrar la histórica bandera republicana que llevaba años decorando esta zona verde.
Pese al borrado inicial, la bandera regresó apenas unos días después. Desde entonces, la pintura se ha transformado repetidamente: primero con acciones vecinales, después con intervenciones de grupos de ultraderecha y, finalmente, con sucesivos borrados municipales.
La última reinstauración de la tricolor, el 19 de octubre, extendió los colores a todo el graderío, aprovechando el repintado rojigualda previo. Pero la actuación de urgencia del Ayuntamiento en la víspera del 20N ha vuelto a dejar la superficie en un color neutro.