Reforzar el personal sanitario encargado de los procedimientos de valoración de la discapacidad para acelerar así el reconocimiento del grado de dependencia. Ese es el objetivo -o al menos uno de ellos- que persigue en la actualidad la Consejería de Familia, Juventud y Asuntos Sociales. A tal fin, el Consejo de Gobierno de la Comunidad aprobará este miércoles la firma de un convenio con el Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid para que sus integrantes brinden apoyo a los trabajadores públicos que hasta la fecha asumían esta labor "en solitario".
Esta nueva iniciativa, dotada con una partida de hasta 2,3 millones de euros procedentes de las arcas públicas regionales, pretende reducir tiempos de espera e incrementar en un 33 por ciento el número total de nuevos diagnósticos y revisiones, alcanzando de este modo la cifra redonda de 80.000 reconocimientos al año.
"Gracias a este acuerdo esperamos aumentar un 33 por ciento el número de diagnósticos y reducir de forma muy significativa los tiempos de tramitación. El Colegio prestará apoyo a los médicos de la red pública que hasta ahora asumían en solitario estas solicitudes. Esperamos que el resultado sea claro y esperanzador y así llegar a las 80.000 reconocimientos anuales entre las nuevas valoraciones, las renovaciones y las revisiones", ha avanzado esta misma mañana la titular del ramo, Ana Dávila, en el marco del 'Desayuno Madrid' organizado por la agencia Europa Press.
Y todo, apostillaba la propia consejera a renglón seguido, "porque detrás de una valoración más rápida habrá una familia que respire aliviada" y "una persona que avance en un proyecto de vida que no se detenga". Eso es, en definitiva, "lo que realmente importa: mejorar la vida y el bienestar de quienes más apoyo necesitan", ha sentenciado.

Campaña 'La vida sin tí'
Enmarcada en su estrategia contra las adicciones, con el foco puesto fundamentalmente sobre los jóvenes, la responsable de Familia, Juventud y Asuntos Sociales ha anunciado además la puesta en marcha de la campaña 'La vida sin tí'. El objetivo útimo, prevenir la adicción de los jóvenes al uso de las nuevas tecnologías, las pantallas y, en especial, al teléfono móvil.
Se trata, en concreto, de una serie de anuncios y cuñas radiofónicas dirigidas a menores y jóvenes entre los 16 y los 25 años que podrán verse hasta el 7 de diciembre en distintos medios de comunicación, redes sociales y espacios de ocio universitario, entre otros. En paralelo, estos materiales serán distribuidos en más de 2.000 centros educativos repartidos por toda la región.
La propuesta, acompasada a una inversión próxima a los 415.000 euros, aspira a invitar a la reflexión en torno a "todo lo que se pierden cuando pasan demasiado tiempo conectados y recordarles que la vida sigue fuera de estos dispositivos".
Y es que "lo que comienza como un simple entretenimiento puede derivar síntomas cercanos a la ansiedad" y otros trastornos psicológicos como "depresión o baja autoestima". También físicos, como el "sedentarismo o los trastornos del sueño", y sociales, como "la falta de afecto, el aislamiento y la soledad".
A todo ello hay que sumar asimismo conductas de riesgo como el "sexting", el envío de contenidos de carácter sexual, el "grooming", una práctica asociada al "acoso sexual a menores", o el "cyberbullying".