Madrid recupera un espacio escénico en plena Gran Vía: el histórico local La Chocita del Loro volverá a abrir sus puertas el próximo 14 de noviembre, transformado en el Teatro Sofía. Bajo una nueva dirección y propuesta artística, el recinto se dedicará al humor, la música, la comedia y la improvisación. Al frente del proyecto se encuentran Carlos Ramos y Sandra Reyes, responsables de 'Corta el Cable Rojo', creador/director y productora, respectivamente, del espectáculo humorístico más destacado del siglo XXI.
Ramos y Reyes cuentan con una amplia experiencia revitalizando espacios icónicos, como ya demostraron con el Teatre Muntaner de Barcelona, que han recuperado con éxito y convertido en un referente del humor en la capital catalana.
Durante los últimos meses se han llevado a cabo obras de mejora técnica y de diseño interior con el fin de ofrecer una experiencia más cómoda y cercana al público. En este sentido, el teatro (con una capacidad para 220 personas) apuesta por un formato club/cabaret con mesas y sillas, e incorpora como novedad una oferta gastronómica tipo Dinner Box, que variará en función del espectáculo y la temporada. Esto es posible gracias a la colaboración con el restaurante Pulso by Eboca, permitiendo que los asistentes puedan disfrutar de comida y bebida mientras ven un show o concierto.
El Teatro Sofía nace con el propósito de ser un punto de encuentro para quienes buscan entretenimiento y buen humor, convirtiéndose en el hogar de la risa. Con una programación de lunes a domingo, el público podrá asistir a conciertos, monólogos, obras cómicas y espectáculos de improvisación. La propuesta cultural se complementa con una cartelera alternativa que ofrecerá experiencias artísticas originales y distintas.
La temporada se inaugurará con ‘Clap’, el nuevo montaje del creador y director de 'Corta el Cable Rojo', Carlos Ramos. Se trata de una celebración de humor y música que parte de las ideas del público y culmina con su aplauso. Una palabra, una emoción o una ocurrencia lanzada desde las butacas se transforman en escenas y canciones improvisadas, llenas de energía, sorpresa y emoción. Nada está preparado: todo sucede en el momento, y la risa es el hilo que une cada instante. En 'Clap', el verdadero protagonista es el público, cuyo aplauso no solo celebra el espectáculo, sino que lo hace posible.

Con un aforo de 220 plazas, distribuidas entre platea y anfiteatro con mesas y sillas, la sala ofrece configuraciones adaptables a distintos formatos, ya sea con el público sentado o en versiones híbridas con asistentes de pie, ideales para conciertos, presentaciones o eventos corporativos.