La Casa Encendida ha acogido esta mañana la edición de las jornadas de Madrid Nuevo Norte, un foro en el que expertos nacionales e internacionales han reflexionado sobre el papel que jugará este proyecto urbanístico del norte de la capital en el futuro de las ciudades y sobre la importancia de la participación ciudadana en la creación de modelos urbanos.
El encuentro ha sido inaugurado por Álvaro Aresti, presidente de Crea Madrid Nuevo Norte, que ha subrayado que su iniciativa “representa una oportunidad para transformar la ciudad y mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos”. El dirigente ha recordado que el desarrollo abarcará más de 2,3 millones de metros cuadrados de superficie y no sólo buscará renovar el entorno de la zona, sino “reconectar barrios y generar un modelo de crecimiento equilibrado, sostenible e integrador”.
“La idea del futuro de las ciudades no puede construirse en despachos a puerta cerrada, sino de la mano de sus ciudadanos”
El presidente de Crea Madrid Nuevo Norte ha defendido durante su intervención que el proyecto no es sólo una operación inmobiliaria, sino una apuesta por el largo plazo por la cohesión urbana y el bienestar colectivo. Aresti también destacó el papel central de la participación ciudadana. “La idea del futuro de las ciudades no puede construirse en despachos a puerta cerrada, sino de la mano de sus ciudadanos”, ha concluido.
La cita también ha contado con la ponencia inspiracional de Ricky Burdett, profesor de Estudios Urbanos en la London School of Economics (LSE) y uno de los mayores referentes internacionales en diseño urbano. En su conferencia, el urbanista británico y asesor de gobiernos del programa de arquitectura de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 ha puesto el foco en el papel de las grandes operaciones urbanas en la creación de ciudades más equitativas. “El diseño urbano no es un lujo estético, sino una herramienta social y política”, ha afirmado. “Madrid tiene una oportunidad única para crear un nuevo centro urbano que conecte el norte y el sur, que mezcle vivienda, trabajo y ocio”, ha subrayado el experto.
Asimismo, Burdett ha señalado que la dimensión de las ciudades es un aspecto clave para entender el futuro de las grandes urbes. “Las ciudades del siglo XXI ya no se pueden planificar dentro de los límites administrativos tradicionales. Los problemas de vivienda movilidad son regionales por tanto, las soluciones también deben serlo”, ha señalado. El profesor de la LSE animó a los responsables del proyecto a mantener una mirada flexible. “Las ciudades cambian constantemente, y los proyectos deben ser lo bastante inteligentes para evolucionar con ellas”, ha apostillado. En este sentido, Burdett ha explicado que no se trata de construir ciudades dormitorio sino que “la verdadera medida del éxito será si este nuevo barrio logra que la gente quiera vivir, trabajar y pasar tiempo allí.”
La intervención del docente de la LSE ha dado paso a la primera mesa de diálogo de la jornada. ‘Proyectos inspiradores y buenas prácticas’ ha reunido a tres referentes internacionales en el ámbito de la regeneración urbana. Christina Geib, directora general de HafenCity (hamburgo); Rebecca Miller, responsable de diseño urbano en Old Oak and Park Royal Development Corporation (Londres); y Karina Gutiérrez, responsable de Compromiso Social en Crea Madrid Nuevo Norte. La conversación ha sido moderada por Almudena Cano, responsable de Desarrollo Urbano Sostenible en Metrovacesa, quien ha guiado un intercambio en torno a los desafíos comunes y las estrategias de participación ciudadana que han definido algunos de los proyectos urbanos más ambiciosos de Europa.
Dos décadas construyendo comunidad sobre el agua
Christina Geib ha abierto la sesión compartiendo la experiencia de HafenCity, el distrito portuario de Hamburgo que se ha convertido en un referente mundial de regeneración urbana sostenible. La directora ha recordado que la ciudad alemana, con casi dos millones de habitantes, “ha apostado por un modelo de transformación a largo plazo que combina innovación, diseño y cohesión social”. La ponente ha destacado que el proyecto, iniciado hace más de veinte años, ha alcanzado ya un 80 % de ejecución, con 127 hectáreas desarrolladas, 45.000 nuevos empleos y 8.000 viviendas, de las cuales el 80 por ciento ya se han completado.
“Hemos querido que las personas se sientan invitadas a habitar este lugar desde el principio”
“Hemos querido que las personas se sientan invitadas a habitar este lugar desde el principio”, ha explicado. “Por eso hemos organizado conciertos, eventos deportivos, mercados y actividades que han acercado la vida cotidiana al nuevo distrito incluso antes de su finalización”. Uno de los ejes más llamativos del proceso ha sido la participación infantil. “Hemos organizado grandes talleres de planificación con niños, que nos han contado cómo querían su parque o su zona de juegos”, ha relatado Geib.
Geib ha insistido en que la clave del éxito ha sido fomentar la apropiación y la co-creación: “Queremos que los habitantes sientan el barrio como suyo y que sean ellos quienes modelen su futuro”, ha explicado. En este sentido, la responsable de HafenCity ha reconocido también los retos: “Aunque miles de personas viven ya allí, los talleres y foros vecinales apenas han reunido a unas decenas de participantes”, ha comentado.
Regenerar con la voz de la comunidad
Rebecca Miller, responsable de diseño urbano en Old Oak and Park Royal Development Corporation (OPDC), ha presentado el que es hoy uno de los proyectos de regeneración más grandes de la capital británica. “Nuestro ámbito se sitúa al oeste del centro de Londres, en un área históricamente industrial y socialmente desfavorecida”, ha explicado. “Se trata de un área con enorme diversidad, el 60 por ciento de sus habitantes no son blancos, con bajos niveles de renta y propiedad, y con alto desempleo”, ha señalado.
Miller ha resumido los seis pilares estratégicos de la corporación: “Construir un lugar al que llamar hogar, crear un mejor entorno, generar orgullo de pertenencia, actuar con rapidez, promover un crecimiento inclusivo y asegurar valor a largo plazo”, ha subrayado.
Pero su aportación más innovadora ha estado en el ámbito de la participación.“Hemos creado el primer Panel de Revisión Comunitaria del Reino Unido”, ha anunciado. “Se trata de un grupo de vecinos que, junto a expertos en arquitectura o sostenibilidad, evalúan los proyectos urbanísticos para asegurar que funcionan para la gente real, no solo sobre el papel”, ha detallado.
Uno de los proyectos piloto ha sido el impulsado para recuperar el canal Grand Union. “Era un espacio bello pero descuidado, con problemas de basura y delincuencia”, ha explicado. “Hemos organizado navegaciones participativas, voluntariados de limpieza y programas de biodiversidad que han permitido que los propios vecinos se sientan responsables del canal”, ha resumido. También han surgido actividades como un club juvenil de piragüismo y mercados y ferias flotantes, que han transformado la percepción del lugar. Asimismo, Miller ha resaltado la importancia de la educación y la juventud en la creación de proyectos urbanísticos.
El compromiso social como eje de transformación
La tercera intervención ha correspondido a Karina Gutiérrez, responsable de Compromiso Social en Crea Madrid Nuevo Norte, quien ha contextualizado el trabajo de participación ciudadana que el proyecto madrileño ha impulsado desde su origen. Gutiérrez ha explicado que el proceso ha comenzado con un exhaustivo mapeo y diagnóstico de los barrios colindantes, ya que “los entornos que rodean a Madrid Nueva Norte son muy distintos entre sí, con realidades sociales y urbanas particulares que era fundamental conocer”.
"Cuando las personas están informadas y comprenden su importancia, la participación se vuelve más significativa y de mayor calidad”
Tras esa primera fase, el equipo ha trabajado en informar y sensibilizar a los vecinos. “Cuando las personas están informadas y comprenden su importancia, la participación se vuelve más significativa y de mayor calidad”, ha destacado. Madrid Nuevo Norte ha utilizado una amplia variedad de herramientas participativas, adaptadas a la diversidad social: talleres informativos, actividades de ocio en el espacio público, recorridos guiados por los barrios, exposiciones, talleres artísticos con personas con discapacidad, y programas educativos en colegios. “Hemos trabajado con colectivos muy diferentes: vecinos, comerciantes, mayores, mujeres, jóvenes y adolescentes, pero también personas con discapacidad, con metodologías específicas y materiales adaptados”, ha detallado Gutiérrez. “Ya estamos viendo resultados concretos”, ha afirmado Gutiérrez. “Hemos involucrado a 35.000 personas en más de 600 actividades”, ha concluido.