La
Junta Local de Seguridad celebrada este viernes en la sede de la Delegación del Gobierno en Madrid ha reunido al alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, y al delegado del Gobierno, Francisco Martín, junto a los portavoces de los grupos municipales y responsables de las fuerzas de seguridad. La reunión, que ha comenzado a las 9.00 y se ha prolongado hasta las 12.30 horas, ha dejado una fotografía de aparente consenso en torno a la mejora de los
datos de criminalidad, pero también una larga lista de discrepancias políticas, especialmente en torno al sistema VioGén y la gestión de la violencia de género.
A pesar de las diferencias, todos los partidos han coincidido en que Madrid ha registrado niveles de criminalidad históricamente bajos. Entre enero y agosto se han contabilizado 130.000 delitos, unos 4.000 menos que en el mismo periodo del año anterior, lo que supone un descenso del tres por ciento, según ha detallado el delegado del Gobierno. Francisco Martín ha subrayado que la capital "presenta los mejores datos de criminalidad desde 2014", destacando el descenso de los robos y hurtos entre un ocho y un 10 por ciento, aunque ha advertido del aumento de las lesiones y riñas tumultuarias en un 15 por ciento y de las denuncias por delitos contra la libertad sexual en un nueve por ciento.
Desde Vox, sin embargo, se ha puesto el foco en el otro lado de la estadística. Su portavoz, Javier Ortega Smith, ha insistido en que "la criminalidad baja ha descendido, pero no la grave", señalando el repunte de las agresiones sexuales y vinculándolo con las políticas migratorias. Un discurso que ha sido criticado por el resto de grupos. La portavoz del PSOE, Reyes Maroto, ha asegurado que "Madrid es una ciudad segura”"y ha reprochado al PP y a Vox "que sigan relacionando inmigración con inseguridad, a pesar de que ningún dato lo avala". En la misma línea, el concejal de "Más Madrid, Miguel Montejo, ha afirmado que "la capital es extremadamente segura" y ha acusado a la extrema derecha de "criminalizar a los inmigrantes cuando bajan los niveles de delitos".
El choque por VioGén vuelve a enfrentar a Delegación y Ayuntamiento
Uno de los principales puntos de fricción ha sido la renovación del sistema VioGén, caducado en Madrid desde 2018. El alcalde Martínez-Almeida ha denunciado que el Ministerio del Interior ha obligado a la ciudad a "volver a la casilla de salida" en la negociación del convenio, iniciada en 2024. "El Gobierno de España sigue usando VioGén como elemento de confrontación", ha afirmado el regidor, que ha sostenido que el Ayuntamiento cuenta con "la Policía Municipal que lleva mayor número de protección de víctimas de violencia de género de España". Unas declaraciones que llegan tras el choque de declaraciones que tuvo lugar en el día de ayer, donde la vicealcaldesa y delegada de Seguridad y Emergencias de Madrid, Inma Sanz, aseguraba que ya estaba entregado todo el papeleo para su renovación y que existía un acuerdo "completamente cerrado", unas palabras que más tarde desmentirían desde la delegación.

Tras las palabras de Martínez-Almeida, el delegado del Gobierno, Francisco Martín, ha respondido que la negativa del Ayuntamiento "impide la renovación del convenio con la excusa de reclamar una evolución competencial de la Policía Municipal", y ha recordado que VioGén "salva vidas todos los días". En su opinión, el Consistorio mantiene fuera del sistema a "mujeres que deberían estar protegidas". Por su parte, Martínez-Almeida ha acusado al Ejecutivo de "convertir la seguridad de las mujeres en un elemento de confrontación política”, mientras Martín ha advertido de que “es francamente grave que el Ayuntamiento insista en impedir la renovación del convenio". Sea como fuere, parece que ni la Junta de Seguridad, ni el recién asesinato machista en Villaverde han sido suficientes para que el Gobierno Municipal y el de España hayan dado su brazo a torcer para renovar este sistema.
Más Madrid pide la dimisión del jefe de Policía Municipal y de Inma Sanz
Pero la polémica no solo se ha centrado en el sistema VioGén. Más Madrid ha criticado la presencia en la reunión del director general de la Policía Municipal, Pablo Enrique Rodríguez Pérez, quien atropelló a una niña el pasado abril en el Paseo de Extremadura, el mismo día del apagón eléctrico que afectó a parte de la capital. El edil Miguel Montejo ha denunciado que ha habido "mucha tensión" por su participación en la Junta y ha anunciado que su grupo pedirá la "dimisión del jefe policial y de la delegada de Seguridad, Inma Sanz", en el pleno municipal del próximo martes.
Precisamente, los "accidentes de tráfico han aumentado un cinco por ciento en los últimos meses, según los datos presentados por la Delegación del Gobierno, que ha instado al Ayuntamiento a "tomarse en serio" la siniestralidad vial para tratar de mejorar estos datos.
Martínez-Almeida pone el foco en la multirreincidencia
A lo largo de la Junta, Martínez-Almeida ha insistido en que Madrid es "una ciudad segura", pero ha reconocido que hay "fenómenos que no se pueden ignorar", como el aumento de las agresiones sexuales, el uso de armas blancas o la multirreincidencia. "No puede ser que una persona detenida más de diez veces le diga a los agentes: ‘haz lo que quieras, que voy a estar en la calle otra vez’. Eso es lo que está pasando", ha afirmado.
El delegado Martín, por su parte, ha defendido que la coordinación entre cuerpos policiales "es mejor que nunca", pero ha mostrado su "preocupación" por el "silencio" del alcalde ante "las barbaridades del portavoz de la ultraderecha".
La Junta de Seguridad se ha cerrado sin acuerdos, ni la eliminación de la tasa de reposición, ni un acuerdo en el sistema VioGén y tampoco con soluciones para abordar el aumento de las agresiones por arma blanca en la capital. Eso sí, al menos parece que hay un consenso claro a la hora de percibir a Madrid como "una ciudad segura".