Con el conflicto -o "genocidio" según a juicio de quien- en Gaza copando la práctica totalidad de la actualidad política nacional, internacional y, por ende, también regional, parecían más que claras las cuestiones a abordar durante el desayuno informativo protagonizado este mismo jueves por la presidenta autonómica, Isabel Díaz Ayuso, en el Real Casino de Madrid.
¿Cuál debe ser el papel del Gobierno de España en busca de una paz duradera? ¿Es acertada la decisión de romper relaciones comerciales -armamentísticas- con Israel? ¿Y la de brindar apoyo militar a la "Flotilla"? ¿Es viable en la actualidad la histórica solución de los dos estados? Y, muy especialmente, ¿Qué opinión le merece a la máxima mandataria regional la llamada del Rey Felipe VI a detener de forma inmediata la "matanza"?
Todo, claro, con el telón de fondo de la disparidad de criterios en el seno de un Partido Popular que, al menos hasta la fecha, ha dejado sobradas muestras ambigüedad en función de la latitud en la que opere. De las formaciones periféricas de Galicia, desde donde se reconoce ya el "genocidio", y Andalucía, partidaria de la "solución de los dos estados", al cierre de filas proisraelí en la capital.
"Mi opinión personal: Ojalá -Hamás- entregue a los rehenes -cautivos desde el 7 de octubre de 2023- cuanto antes, que Egipto y Jordania, que son los países limítrofes, así como el resto de los países árabes, se pronuncien, porque son quienes, me parece a mí, deberían decir algo en todo esto. Que nos digan cómo se crearía ese estado, qué comprendería, en qué manos se dejaría y si seguiría insistiendo en que a Israel hay que borrarlo del mapa desde el río hasta el mar (...). Si no fuera en el contexto de los atroces atentados...", ha resumido la mandataria
Un juego de equilibrios imposibles que no termina de despejar del todo las dudas en torno a su postura sobre la fórmula para resolver el conflicto. Tampoco sobre el último discurso del Rey, tornado en llamado a la paz, ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Lo que sí ha quedado claro, por contra, es su "apoyo absoluto" a la Casa Real pues, ha matizado, la Corona "es la institución que mejor representa a España, la que la une y va contar siempre con el trabajo leal y el apoyo absoluto del Gobierno de la Comunidad de Madrid".
En paralelo, Díaz Ayuso no ha dejado pasar la oportunidad de, como en infinidad de ocasiones anteriores, dejar patente su total desacuerdo en las decisiones adoptadas por el Ejecutivo central. Y es que, al menos a su parecer, la "sensibilidad" propalestina de Pedro Sánchez obedece, simple y llanamente, a criterios "políticos y electoralistas". Cuando no a "pasar pantalla", "tapar" los "escándalos" asociados al "culebrón caribeño" de La Moncloa y que "no se hable de la corrupción que carcome al Gobierno".
Prueba de ello, ha señalado a renglón seguido, el olvido -supuestamente premeditado- a cargo del "líder de la extrema izquierda a nivel mundial", que ha sido además "felicitado otra vez por Hamás", frente conflictos en ciernes de igual o mayor calado, tales como "Yemen, Siria o Nigeria". También sobre la diáspora venezolana y cubana o, a una escala más próxima, la situación que atraviesa desde hace décadas el pueblo saharaui.
"Pretendiendo aislar a Israel, quien se queda sola es España"
Este apoyo, acompasado a la decisión de romper contratos comerciales e iniciar un embargo de armas a Israel, estaría asimismo provocando que España "se quede sola" en las órganos supranacionales. Sobre todo en aspectos como la seguridad y la defensa: "Nos quedamos solos en defensa y en seguridad, pretendiendo aislar a Israel, quien se queda sola es España. Y se queda como una casa sin puertas, sin ventanas, ante el panorama internacional que tenemos con Marruecos, con Rusia, con tensiones en el mundo". Una actitud, en último término, tildada de "suicida" y que "pagaremos durante muchos años".
El papel del Gobierno madrileño, por el contrario, es el de garantizar la "convivencia", con especial atención sobre los judíos que viven en la región. "Lo que a mí me competete es garantizar la convivencia en Madrid. Que los judíos sean respetados. Que sepan que nadie les desprecia (...). Somos, de lejos, el Gobierno que más ha atendido a niños de Gaza, a población que procede de estos países", ha zanjado contundente frente a las críticas de la oposición a su posicionamiento.
Tras concluir el acto, al que han asistido, además medios, numerosas autoridades y representantes de la sociedad madrileña, la presidenta ha regresado a la Real Casa de Correos de la Puerta del Sol, sede del Ejecutivo, para reunirse con la embajadora de Israel en el país, Dana Erlich. Un encuentro, marcado por la cordialidad y el agradecimiento mutuo, en el que Díaz Ayuso ha reiterado su compromiso contra la "persecución" a la comunidad judía residente en España.
Claro, y como la doña estaba a sus asuntos, huy no ha habido Pleno en la sede de La Comunidad de Madrid. Aunque, visto lo visto, da igual, porque sigue diciendo idioteces y barbaridades donde quiera que vaya.