En pleno barrio de Quintana, en Madrid, el bar Docamar lleva más de seis décadas siendo un punto de encuentro vecinal. Su especialidad, las patatas bravas, ha traspasado generaciones, pero sus platos tienen un valor añadido: son solidarios. Este establecimiento forma parte de Restaurantes contra el Hambre, la mayor campaña solidaria de la hostelería en España, impulsada por Acción contra el Hambre y Hostelería de España.
El proyecto, que cumple 16 años, convierte a bares, restaurantes y cafeterías en aliados contra la inseguridad alimentaria. Cada local elige uno o varios 'platos solidarios' de su carta y destina entre 0,50 y dos euros de cada venta a la ONG. Con lo recaudado, se financian programas de apoyo a familias en situación de vulnerabilidad en nuestro país.
El hambre ya no se percibe solo como un problema lejano. En España, 2,5 millones de hogares —más de seis millones de personas— no pueden cubrir sus necesidades alimentarias básicas, lo que afecta de forma directa a la salud y al futuro de miles de niños y niñas.
“Nosotros lo llamamos el hambre invisible”, explica Alfonso Calderón, coordinador de la campaña Restaurantes contra el Hambre. “Son familias que no tienen acceso a los alimentos en la cantidad y calidad necesarias para cubrir sus necesidades nutricionales. Por eso es tan importante visibilizarlo: detrás de cada plato solidario hay personas a las que ayudamos a salir adelante”.
En sus 16 ediciones, esta iniciativa ha logrado movilizar a más de 12.400 establecimientos en 230 ciudades, recaudando 1,6 millones de euros. Madrid, Barcelona, Valencia, Cádiz, Toledo, Sevilla o Bilbao figuran entre las urbes más activas en esta red de solidaridad gastronómica.
Solidaridad kilómetro cero
Este año, los chefs Iván Morales y Álvaro Castellanos, cofundadores del Grupo Arzábal y padrinos de la campaña, han querido subrayar que la ayuda comienza cerca: “La solidaridad en km 0 es ayudar a esa persona que tenemos al lado. Podemos hacer que quienes se cruzan en nuestro día a día sean más felices”.
El mensaje conecta con la filosofía de bares como Docamar. Su propietario, Raúl Cabrera, lo resume así: “Siempre hemos tenido la conciencia de participar en causas solidarias. En el barrio hay una asociación con un comedor social para niños sin acceso a becas de comedor, y nosotros colaboramos con ellos. La hostelería tiene un papel muy importante en estas iniciativas”.
El mecanismo de la campaña es sencillo: del 15 de septiembre al 15 de noviembre, los clientes pueden elegir un plato solidario en cualquiera de los locales participantes. “No supone un coste extra para quien consume, y al cliente le motiva saber que está ayudando con su elección”, destaca Calderón.
En el caso de Docamar, se trata de aprovechar platos de sugerencia para invitar a probar la carta con un toque solidario: “La gente lo ve, se anima y sabe que parte de lo que paga irá destinado a ayudar a familias”, cuenta Cabrera.
Consulte aquí los establecimientos que participan.