Madrid acogerá este domingo, 14 de septiembre, la última etapa de la Vuelta Ciclista a España 2025, en una jornada histórica en la que por primera vez la carrera finalizará en el corazón de la capital, si las protestas no lo impiden. La etapa 21 partirá desde Valdeolmos-Alalpardo y recorrerá algo más de 100 kilómetros atravesando varios municipios del norte de la Comunidad de Madrid antes de adentrarse en la ciudad, en un recorrido que tiene previsto transitar por calles emblemáticas como la calle Mayor, la Puerta del Sol, la carrera de San Jerónimo, la Gran Vía, el Paseo de Recoletos y el Paseo del Prado hasta finalizar en la Plaza de Cibeles.
El pelotón saldrá de Alalpardo a las 16:40 horas, pasando por Algete sobre las 16:48 horas, San Sebastián de los Reyes a las 17:00 horas y Alcobendas hacia las 17:12 horas, completando así el tramo más urbano antes de su llegada a la capital. El primer pelotón cruzará la meta en Cibeles hacia las 18:14 horas, mientras que la llegada de todos los corredores se extenderá hasta las 19:36 horas. Durante la jornada, los ciclistas recorrerán un circuito interno de nueve vueltas en el centro, transitando por calles como Alcalá, Callao y Gran Vía, en lo que contribuirá a un espectáculo urbano sin precedentes si las protestas lo permiten.
Durante la etapa del sábado también se suprimió el tramo de Cercedilla con el objetivo de evitar un grupo numeroso de manifestantes que amenzadaba con interrumpir la carrera. Pese a ello, a menos de 20 kilómetros para la meta, una sentada de manifestantes logró retener durante unos segundos a varios ciclistas. Los primeros corredores lograron esquivar el tapón desviándose por el arcén, pero los últimos del pelotón de cabeza quedaron momentáneamente interrumpidos.
Desde su etapa en Bilbao, donde la carrera tuvo que verse interrumpida a tres kilómetros de la meta debido a la invasión de los manifestantes en la ruta, la Vuelta se ha convertido en un escenario de movilizaciones ciudadanas en apoyo al pueblo palestino. Banderas, dibujos de niños asesinados en las carreteras y hasta actuaciones que en más de una ocasión han puesto en peligro a los ciclistas. Estas protestas vienen motivadas por la presencia del equipo Israel Premier Tech, cuya participación en la Vuelta ha suscitado el malestar entre los españoles.
Desde su salida en Alalpardo hasta la meta en Madrid, se han convocado concentraciones y manifestaciones en Algete, San Sebastián de los Reyes, Alcobendas y diversos puntos de la capital, incluyendo Montecarmelo, El Pardo, Palacio Real, Puerta del Sol, Cibeles y Callao.
Por todo ello, el dispositivo de seguridad será el mayor desplegado en Madrid para un evento ciclista, con 1.100 agentes de la Policía Nacional, 711 policías municipales, 400 guardias civiles adicionales, 59 agentes en moto, 28 todoterrenos y un helicóptero de apoyo. Desde la Delegación del Gobierno han manifestado que se ha trabajado en compatibilizar la seguridad de los ciclistas con el derecho a manifestación, destacando que se trata del despliegue más amplio de la historia de la ciudad en torno a una prueba ciclista.
La política aviva la polémica
La polémica política ha marcado también la previa de la etapa madrileña y final de la Vuelta Ciclista España. Primero fue el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, durante su intervención en el Debate del estado de la ciudad, donde sostenía que "no hay genocidio en Gaza" y acusaba a la izquierda, especialmente a Más Madrid y a la portavoz socialista Reyes Maroto, de fomentar un “caldo de cultivo” que podría desbordar las protestas pacíficas.
Tras las palabras del regidor madrileño, el grupo político de Más Madrid ha animado en varias ocasiones a los madrileños a salir a la calle en una "marea de dignidad" y ha reivindicado que las protestas sean pacíficas y visibles durante el paso de los ciclistas por Madrid. La portavoz de la formación en la Asamblea, Manuela Bergerot, ha remarcado que esperan que Madrid se tiña de banderas palestinas como símbolo de apoyo al pueblo gazatí y como contraste frente a la posición de la presidenta Ayuso, a quien han acusado de alinearse con la narrativa que justifica la violencia en la región.
La formación también ha destacado la importancia de la visibilidad política de estas protestas (por lo que participaran en ellas), recordando que consideran que tanto el Gobierno regional como algunas voces institucionales han tratado de minimizar el conflicto, mientras ellos buscan que la ciudadanía pueda manifestar su solidaridad de forma pública y segura durante la jornada deportiva.
Durante el Debate del estado de la región, la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, ha criticado la “manipulación torticera” de las movilizaciones propalestinas, censurando que la carrera pueda verse coaccionada y rodeada de violencia o amenazas. Además, Ayuso ha denunciado que los corredores han tenido que llegar a la meta en otras etapas “con coacciones” y rodeados de pancartas y personas que buscan boicotear la prueba.
La presidenta regional ha subrayado que esto constituye una vulneración de la libertad de practicar deporte y de disfrutar del evento como aficionado. En sus declaraciones, la dirigente autonómica ha señalado que las manifestaciones han terminado generando miedo entre quienes querían vivir la Vuelta con normalidad, al tiempo que ha reprochado que se esté dañando la imagen de España ante el mundo.
Ayuso ha puesto especial énfasis en la diferencia con otros eventos similares y otros territorios, cuestionando por qué no se produjeron boicots similares en la Vuelta a Cataluña y apuntando a un componente ideológico detrás de estas movilizaciones. Según ha afirmado, lo que se está intentando es “aniquilar” el simbolismo de la Vuelta como prueba nacional, mezclando reivindicaciones políticas internacionales con un evento que debería ser un espectáculo deportivo y ciudadano, y ha reiterado que su Gobierno ha trasladado todo su apoyo a los ciclistas y a la organización de la carrera para garantizar que puedan competir en libertad y sin amenazas.
Convocados por Ecologistas en Acción Sierras, han expresado su “profunda preocupación” por los impactos ambientales que podría generar la etapa de montaña, que incluye cinco puertos y un desnivel acumulado de más de 4.200 metros, destacando la subida final a la Bola del Mundo, considerada uno de los retos más duros de la edición.
Cortes de tráfico y otras afecciones
Durante la jornada de hoy, Madrid vivirá cortes de tráfico excepcionales con motivo del paso de la última etapa de la Vuelta Ciclista a España. Desde primeras horas de la mañana, la ciudad implementará restricciones en numerosas calles y avenidas para garantizar la seguridad de los ciclistas y el desarrollo normal de la prueba, afectando a gran parte del centro y varios distritos periféricos. Las modificaciones de tráfico se mantendrán durante prácticamente toda la tarde, coincidiendo con el paso del pelotón por la capital y en los municipios del norte de la Comunidad.
La mayoría de los cortes comenzarán alrededor de las 04:00 horas, cuando se produce al montaje del circuito urbano que rodea la Plaza de Cibeles. Esta operación implementará el cierre de calles principales como Alcalá, Paseo del Prado, Recoletos, Gran Vía, Carrera de San Jerónimo y Plaza de Oriente. Se prohibirá el tránsito de vehículos particulares y se estabilizaran desvíos alternativos para minimizar el impacto, aunque numerosas líneas de autobús verán alteradas sus rutas durante toda la jornada.
Entre las 15:00 y las 17:00 horas, coincidiendo con el paso del pelotón por los puntos más céntricos, se registrarán afectaciones significativas en el transporte público. Muchas líneas de la EMT tendrán que modificar temporalmente sus recorridos, especialmente aquellas que atraviesan Cibeles, la Puerta del Sol, Callao, Gran Vía y el Paseo del Prado. También producirán desvíos en rutas que conectan barrios periféricos como Carabanchel, Usera, Vallecas, Moratalaz y Ciudad Lineal, con el objetivo de evitar la interacción de los vehículos con los ciclistas y garantizar la seguridad de todos los participantes.
Fuera del centro, los municipios del norte de la Comunidad de Madrid por donde pasará la etapa también vivirán cortes y restricciones importantes. Algete, San Sebastián de los Reyes y Alcobendas adaptarán sus avenidas principales para permitir el paso del pelotón, cerrando temporalmente la circulación en Bulevar Salvador Allende, Plaza de la Constitución y Paseo de Europa. Se recomienda a los vecinos utilizar vías alternativas y el transporte público, aunque muchos servicios experimentarán retrasos y cambios de recorrido.
El Ayuntamiento de Madrid y la Delegación del Gobierno han coordinado este dispositivo de tráfico con el despliegue policial, que ha incluido más de 2.400 agentes entre Policía Nacional, Policía Municipal y Guardia Civil. Su objetivo ha sido garantizar que los ciclistas pudieran completar la etapa sin incidentes y que los ciudadanos que asistieran a los recorridos pudieran disfrutar de la Vuelta con seguridad.