La ciencia cuida, pero también ayuda el calor de una madre y la cercanía de un padre. Pensando en ello nace la primera Unidad de Estancia Madre-Hijo, un proyecto pionero que permitirá que los recién nacidos ingresados en la UCI de Neonatología del Hospital Gregorio Marañón puedan estar acompañados por sus padres en todo momento, en habitaciones acondicionadas para ellos.
Se trata de “una iniciativa pionera en España y Europa”, ha destacado el hospital, que estará plenamente operativa “después de verano”. El anuncio se ha hecho oficial durante la visita de la consejera de Sanidad, Fátima Matute, a las nuevas instalaciones: dos habitaciones familiares especialmente diseñadas para acoger a bebés en estado delicado y a sus progenitores, ofreciendo intimidad, comodidad y, sobre todo, cercanía emocional.
Matute no ha dudado en calificar el proyecto como “un gran avance en humanización, innovación, calidad asistencial y seguridad del paciente”. Y ha recordado que, para muchas familias que llegan desde otras provincias o municipios sin un lugar donde hospedarse, estas estancias suponen un respiro: “Además, a Madrid viene mucha gente desplazada y no tienen sitio donde quedarse, con lo cual hasta que trabajo social busca un recurso, pues esa noche pueden quedarse en estas habitaciones y estar todos juntos, como digo, para preservar lo más sagrado que yo creo que es una familia”.
Las habitaciones, ubicadas junto a un control de enfermería, están dotadas con luz natural, sillón cama, butaca y baño con ducha. Están pensadas para ingresos prolongados o situaciones en las que el alta hospitalaria no es posible por el estado de salud del bebé o de la madre. Como ha explicado el equipo médico, se busca que los padres “se acostumbren aquí a cuidarlos de forma supervisada, con una enfermera al lado para que les diga cómo hay que hacer, para cuando luego vayan a casa”.
El proyecto, que comenzó a gestarse en 2012, ha sido posible gracias a una inversión de 60.000 euros, en colaboración con las Fundaciones AVA y Orilla, que han contribuido en la reforma y equipamiento de las salas.
El jefe del Servicio de Neonatología, Manuel Sánchez Luna, ha subrayado que la idea era crear espacios “amplios, familiares, con luz natural, con muchos metros cuadrados y con aseo incorporado para la familia”, algo que “habitualmente no se ve en este tipo de habitaciones para recién nacidos”. Y ha añadido: “No obstante, vuelvo a insistir que los padres ya llevaban mucho tiempo integrados en el cuidado de sus hijos y, de hecho, están 24 horas al día con sus bebés en la hospitalización”.
La Comunidad de Madrid ya estudia extender esta red a otros hospitales públicos: “En la medida que podamos vamos a ir extendiendo la propuesta a todo nuestro servicio de salud porque trabajamos con todas las iniciativas que se nos propongan para mejorar esa atención humana de calidad pero con calidez”, ha señalado Matute.