El Ayuntamiento de Madrid ha transformado una parcela municipal abandonada en la Colonia de Santa María, al norte del arroyo de Pozuelo, en el distrito Moncloa-Aravaca, en un nuevo espacio verde con zonas estanciales, infantiles y ajardinadas. El proyecto ha supuesto una inversión de 1,1 millones de euros y forma parte del plan de renaturalización urbana impulsado por el Consistorio.
El delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, ha visitado este lunes el resultado de la actuación junto al concejal delegado de Limpieza y Zonas Verdes, José Antonio Martínez Páramo, y el concejal de distrito, Borja Fanjul. Durante la visita, Carabante ha subrayado que la intervención busca recuperar suelos urbanos para el uso ciudadano, creando espacios donde no solo se transite, sino también se conviva.

Entre las principales actuaciones, se ha ejecutado una red de caminos peatonales pavimentados con materiales reciclados, conectando de forma accesible las distintas áreas del nuevo parque. Además, se han plantado 228 árboles y 6.644 arbustos adaptados al clima madrileño y se han instalado bancos, papeleras y una zona infantil con columpios y balancines.
Uno de los elementos más innovadores del proyecto es su enfoque medioambiental. Para gestionar el agua de lluvia y evitar la erosión, se han implementado canales filtrantes, depósitos subterráneos y jardines de lluvia, que permitirán reutilizar el agua para el riego. El sistema de riego por goteo, eficiente y sostenible, aprovecha la red ya existente. También se ha renovado la iluminación con farolas LED de bajo consumo.

El Ayuntamiento ha insistido en que esta intervención no es un caso aislado, sino parte de un compromiso más amplio con la sostenibilidad urbana. En palabras de Carabante, "seguiremos trabajando en la renaturalización de las parcelas y la generación de nuevas zonas verdes. El pasado mandato plantamos 210.000 árboles y este nos comprometemos a llegar al medio millón".