Que tres de las cuatro fuerzas con representación en la Asamblea de Madrid coincidan en su prisma no resulta, en absoluto, común. Menos aún en un contexto tan polarizado como el actual. Tal es la contundencia del último informe elaborado por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil que la petición de dimisión al todavía secretario de Organización del PSOE y diputado en el Congreso, Santos Cerdán, a cargo de Partido Popular, Vox y Más Madrid es una de ellas.
La sombra de la sospecha comienza a cernirse sobre Cerdán en la noche de ayer, momento en el que saltan a la palestra las primeras filtraciones en torno a la nueva rama de esta polémica investigación. Todo apuntaba, ya entonces, a su más que posible vinculación con la presunta trama de adjudicaciones irregulares de obra pública. Y, por ende, a sus consiguientes mordidas.
Antes incluso del inicio del Pleno de este jueves, cuando las grabaciones todavía no eran de dominio público, el segundo de a bordo de Isabel Díaz Ayuso en Vallecas, Carlos Díaz-Pache, se anticiparía a propios y a extraños a fin de poner el foco sobre las "nuevas noticias de corrupción".
"Una vez más nos levantamos sobresaltados con nuevas noticias de corrupción. Esto no es algo nuevo en el Gobierno de Sánchez. Ya es el segundo secretario de organización del Partido Socialista que está señalado por la justicia (…) La ciénaga huele de una manera que es ya absolutamente pestilente", criticaba.
La total ausencia de explicaciones al respecto por parte del presidente, añadía a renglón seguido el mismo Díaz-Pache, resulta asimismo "absolutamente intolerable y vergonzosa": "Lleva 44 días sin responder a los medios de comunicación, 11 meses sin dar una entrevista a un medio español, 15 meses sin comparecer al Senado. El titán de la transparencia no puede estar más tiempo escondido en el búnker de Moncloa".
"La ciénaga huele de una manera que es ya absolutamente pestilente"
Minutos más tarde, el líder regional de Vox, José Antonio Fúster, se sumaría a la petición, apuntando incluso hacia La Moncloa. "Debe haber dimisiones en cascada y tienen que llegar hasta la máxima autoridad, que es el presidente del Gobierno", sentenciaba.
Lo "gravísimo" del asunto provocaría incluso que a las críticas de las formaciones conservadoras se sumasen también, ya por la tarde, las de sus socios en la Administración estatal, Más Madrid. Primero por voz de su portavoz en la Cámara autonómica, Manuela Bergerot, quien solicitaba ya sin pudor la "dimisión inmediata" de Cerdán. También "medidas drástica" al PSOE a fin de prevenir que los suyos puedan terminar por "lucrarse con dinero público". Una práctica que consideran "incompatible con la democracia".
Poco después sería su primera espada y ministra de Sanidad, Mónica García, quien exigiese "medidas contundentes" y "sin miramientos" a través de un post en su cuenta oficial en la red social 'X', anteriormente conocida como Twitter: "Lo que estamos conociendo en las últimas horas es muy grave. Es el momento de tomar medidas contundentes y sin miramientos. Santos Cerdán debe marcharse y el PSOE dar todas las explicaciones necesarias. Estemos a la altura de nuestro país".
Dicho y hecho. Ante la presión política y mediática, quien fuera hombre de confianza del presidente no ha tenido más remedio que dar un paso a un lado.