Un año después, vuelve la acampada por Palestina al campus de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). La protesta mantiene el mismo objetivo de manifestarse en contra de los ataques israelíes en Gaza. En un manifiesto, los convocantes señalan: "Nos negamos a tolerar un genocidio, porque ninguna entidad que mata de hambre a niños merece seguir existiendo".
Impulsada por estudiantes, la acción ha comenzado en la madrugada del martes al miércoles, cuando varias tiendas se han instalado en la Ciudad Universitaria. El año pasado, decenas de ellos se reunieron durante varias semanas para protestar de esta manera.
Los implicados en esta iniciativa denuncian el silencio, la inacción y la cobardía del Gobierno español. "Netanyahu declaró públicamente lo que ya advertimos hace un año: que el fin último de su ofensiva es la anexión total de Gaza y una limpieza étnica que encerrará al pueblo palestino en campos de concentración", señalan en el manifiesto en el que aluden también a los contratos del Ejecutivo español con la industria militar israelí. "Exigimos al Gobierno central un embargo de las armas que se utilizan para exterminar al pueblo palestino, siendo cobarde, cómplice y partícipe", expresan en su protesta.
"Israel es un régimen colonial y asesino, una gigantesca base militar de los Estados Unidos sostenido por los ingresos de su industria armamentística. La entidad sionista es la fábrica de armas de occidente y Palestina, su laboratorio", se puede leer en el manifiesto.
Aunque el enfoque principal de la acampada sigue siendo la invasión de Israel a Palestina, similar al año anterior; sin embargo, este año se ha decidido resaltar la "falta de respuesta de la comunidad internacional", después de más de un año y medio desde el comienzo de los ataques. Así lo ha señalado María Prieto, estudiante y organizadora del evento. "El objetivo es crear un espacio de encuentro y común para organizarnos y pensar e imaginar políticamente. Un espacio que sea abierto para todas las luchas, aunque la punta de lanza sea Palestina", ha apuntado tras la primera noche acampada junto a "unas 50 personas".
El manifiesto también destaca la creciente carrera armamentista en la que Europa se ha involucrado desde que Donald Trump asumió la presidencia de Estados Unidos. "Europa ya cuenta con tres de los diez mayores presupuestos en defensa y dos potencias nucleares y, sin embargo, nos quieren convencer de que necesitamos meter millones de dinero público en los bolsillos de los magnates de la industria armamentística", continúa el texto.
El manifiesto termina advirtiendo que "acamparemos, lucharemos, organizaremos nuestra rabia defendiendo la descolonización y liberación de Palestina. Devolveremos Palestina a sus fronteras originales. Desde el río hasta el mar. Defendemos el derecho incondicional del pueblo palestino a su autodeterminación y autonomía. Defendemos toda forma de resistencia contra el sionismo asesino porque la resistencia a la opresión es legítima. También la oposición frontal al auge belicista y el aumento de los presupuestos militares en España y Europa".