El festival Calle es una manera de democratizar la cultura, de acercar los trabajos artísticos a los vecinos y de alejar las ideas preconcebidas de que el arte sólo puede contemplarse en las galerías. Este evento, que lleva celebrándose 12 años, es ya una tradición cultural del barrio madrileño de Lavapiés. El certamen reúne las intervenciones creativas de más de 50 artistas, que han transformado el distrito en un museo al aire libre a través de sus representaciones en las fachadas de los comercios locales.
Esta iniciativa es posible gracias a la Asociación de Comerciantes de Lavapiés, que cede los espacios de las partes exteriores de los locales (en modo de cristalera, cierre o fachada) a los artistas, para que plasmen sus creaciones artísticas. Los autores mandan sus bocetos para tres de los locales participantes en el proyecto y, más adelante, desde La Panartería se realiza una asignación, en consonancia del estilo de los artistas.
Los pintores disponen de una semana de plazo para elaborar los murales y tras este tiempo, quedarán expuestos hasta la siguiente edición que será cuando los comerciantes decidan si reemplazan la estampa o la mantienen un año más. El restaurante El Económico (C/Argumosa,9) es uno de los locales que ha optado por la conservación: la creación de Pezones Revueltos, un mural colorido, fiel al estilo de la artista y que cubre toda su fachada.
Leyre Pérez Velasco, más conocida como Leyvel, de 25 años y licenciada en Bellas Artes, lleva dos años participando en Calle. De hecho, el año pasado ganó el segundo premio (el del patrocinador, Alhambra) por su obra de la calle Argumosa, que sigue siendo visible. En la pasada edición, esta artista de la sierra de Madrid, quiso representar su admiración por la naturaleza en su creación. “Cuando llegué a Madrid vi todo tan gris, que me gusta traer esa magia de la naturaleza para dar color al barrio”, ha explicado.
Este año, la obra de Leyvel se ubica en la fachada de la peluquería Zhervö, en la calle Amparo. Su mural representa un tigre con cuernos que sigue las líneas del comercio donde se ubica. “Pintar en la calle es muy guay, al final es un escaparate”, ha manifestado.
Leyvel ha utilizado en sus intervenciones artísticas la tecnología de la realidad aumentada, que ha combinado con su pintura tanto en la creación del año pasado como en esta. A través de la aplicación de Tik Tok, sus obras cobran vida a través de la pantalla del móvil. Los elementos animados se mueven como si se tratara de un filtro de Instagram. “Con la realidad aumentada lo que consigo es hacer una ventana a un mundo mágico y conseguir que mi obra sea interactiva para todos los que pasan”, ha explicado. En este sentido, uno de los objetivos de la creadora es fomentar el arte en un formato abierto y participativo.

Para Leyre es importante que sus creaciones artísticas sean accesibles para todo el mundo y rechaza el arte entendido de la forma más elitista. “No creo que mi arte tenga que ser tan sólo expuesto en galerías o festivales". La artista cree que este tipo de iniciativas promueven, difunden y apoyan el arte en el espacio público así como a sus creadores que pueden acercar su trabajo a todo tipo de público. Además, ha incidido en la importancia de realizar esta propuesta en Lavapiés: “Aunque es muy multicultural, en realidad hay muchísima diferencia de clases”.
Los premiados de Calle 25

La XII edición del Festival Intervenciones Artísticas Calle de Lavapiés ya tiene ganadores. Cris Valencia, con su obra Where are we? se ha alzado con el Premio del Jurado, dotado con 2.000 euros; Tioda, con Liminal Spaces ha sido reconocido con el Premio Alhambra con una dotación de 1.200 euros, mientras que el Premio del Público, valorado en 800 euros, ha sido para Artktovi por Boygame.