Tras dos años de obras, el Teatro Real se ha convertido en un edificio energéticamente eficiente y sostenible. Con un presupuesto superior a los 5.300.000 euros, proveniente de los fondos Next Generation, de la Unión Europea, la cubierta del teatro se transformado en una fuente de generación de energía eléctrica. Es capaz de suministrar el consumo del edificio y todavía genera energía que puede venderse. Por este concepto, el teatro ha ingresado hasta ahora más de 100.000 euros. Con esta obra el Teatro Real ha reducido su consumo energético casi en la mitad (un 48%). Su ahorro energético equivale a dejar de emitir 411 toneladas de CO2 a la atmósfera, lo mismo que la capacidad anual de absorción de 2.378 árboles.

Sobre las superficies planas de la cubierta, 1.500 metros cuadrados, se han instalado 2.198 baldosas fotovoltaicas conectadas en la modalidad de autoconsumo individual sin excedentes. Las nuevas baldosas pueden soportar un peso de hasta 500 kilos por metro cuadrado. No se ha modificado la imagen general del teatro porque la obra no queda a la vista. Esta cubierta solar es transitable aunque, por el momento, las visitas al edificio no incluyen su acceso hasta que se implementen medidas de seguridad y no interfiera con las actividades artísticas.

Los periodistas sí hemos podido, a pesar de la lluvia, admirar la espléndida panorámica de 360 grados de la ciudad de Madrid desde la cubierta. La presentación del final del proyecto ha estado presida por la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, y el ministro de Cultura, Ernest Urtasun. Como corresponde a un teatro lírico, no ha faltado la ópera con la interpretación de dos arias de Mitridate, re di ponto, de Mozart, que se estrenará en el Real el próximo 23 de marzo. Han actuado el tenor Moisés Marín y el pianista Edoardo Bartostti.
El Teatro Real inició en 2019 un programa de reformas para la optimización energética del mismo. Desde entonces ha instalado un sistema de iluminación eficiente led, se han sustituidos los equipos de producción de frío y calor o se ha sustituido la caldera de preparación de agua caliente sanitaria por bomba de calor de alto rendimiento.
Inaugurado en 1850, y totalmente reformado entre 1988 y 1997, el Teatro Real tiene la catalogación de Bien de Interés Cultural, siendo el primero de esta consideración que afronta la transformación en edificio energéticamente sostenible. Durante los dos años que han durado las obras de la cubierta no ha se ha suspendido ninguna de las actividades líricas programadas.
El Teatro Real recibió el pasado mes de noviembre el Premio a la mejor actuación de Eficiencia Energética y Sostenibilidad que otorga la Asociación de Empresas de Eficiencia Energética en reconocimiento a las medidas de ahorro energético derivadas del proyecto constructivo, ejecución y puesta en marcha de las mejoras de sostenibilidad que se están llevando a cabo en su edificio y que lo han convertido en uno de los teatros más avanzados y sostenibles de Europa.