La actualidad política nacional manda. Un principio que rige cada sesión plenaria en la Asamblea de Entrevías. La de este jueves no ha sido la excepción. En la semana en que se conmemora el 8M, Día de la Mujer Trabajadora, la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, ha cargado contra el "silencio de la izquierda", a diferencia de lo ocurrido en años anteriores, fruto, apunta, de los distintos escándalos de violencia sexual surgidos en las últimos meses en el seno de Más Madrid y PSOE-M. O, al menos, en sus cúpulas de referencia a escala nacional. De Íñigo Errejón, a Juan Carlos Monedero, pasando por José Luis Ábalos, Koldo o el "Tito Berni".
"Feliz 8M a todos. Este año la izquierda ni una palabra. De puntillas hemos pasado. ¿A ver por qué caso vamos? Errejón, Ábalos, Monedero... ¡Cuántas tramas! Primero votar en contra en el Congreso de los Diputados y luego celebrarlo en el Ramses -un conocido espacio gastronómico del centro de la capital- con algunas profesionales. Feliz 8 de marzo", lanzaba con sorna Díaz Ayuso después de que las intervenciones de las portavoces progresistas en la oposición, Manuela Bergerot y Mar Espinar, esquivasen alusión alguna a esta trascendental efeméride.
Una línea argumental seguida, instantes más tarde, por su número dos en la Cámara, un Carlos Díaz-Pache para quien el Gobierno de Pedro Sánchez bien podría equipararse a una "novela de los bajos fondos", cuyos protagonistas serían "ladrones", "puteros con nuestro dinero" -por ende, también "porteros" y "prostitutas"-, y, en general, "criminales" de distinto pelaje. Todo, para más inri, bañado con asuntos tan escabrosos como el tráfico de "lingotes de oro" o el consumo de "cocaína".
"El Gobierno de Sánchez es como una novela de los bajos fondos: ladrones, prostitutas y cocaína"
Díaz Pache ha tenido además tiempo para poner sobre la mesa un nuevo presunto trato de favor hacia la mujer del presidente, Begoña Gómez. Y es que, ha señalado, Muface tendría alquilado un ático a su familia "en plena Gran Vía" y "por solo 850 euros" al mes. Una cifra, claro, muy por debajo del precio de mercado. "¿Qué lo paga en jessicoins?", se pregunta en clara alusión a Jessica Rodríguez, la exnovia de José Luis Ábalos.
Quien sí ha querido abordar los debates -y polémicas- presentes en el seno del movimiento feminista actual ha sido la portavoz de Vox, Isabel Pérez Moñino, quien ha centrado el tiro de su intervención en las críticas a aquella corrientes de pensamiento en defensa del libre uso del hiyab, el velo que cubre el rostro de las mujeres musulmanas cuando se encuentran al margen del núcleo familiar, y prenda que consideran, en consecuencia, contraria a la "libertad".
Mediante la incursión de "raíces ajenas" que "crecen en nuestros barrios, escuelas e instituciones", ha argumentado la líder conservadora, el "islam" se estaría convirtiendo en el "enemigo silencioso de la mujer en el siglo XXI". En Vox, sin embargo, "conocemos las consecuencias de dar pasos atrás frente a la islamización" y, en por ende, aspiran a plantar batalla frente a este "fundamentalismo" religioso que "avanza con cada concesión que hacen ustedes" y "pretende imponer su versión más autoritaria". "Mientras Vox esté en la instituciones, España no bajará la cabeza", ha asegurado para mostrar, acto seguido, una suerte de bandera madrileña en la que se sustituyen las estrellas por medialunas.

La condonación de deuda, a debate
La "condenación" de deuda a Cataluña -aunque en realidad esta medida anunciada por el Ejecutivo central contempla a todas las regiones del país- también ha sido protagonista en la Sesión de Control al Gobierno. Mientras desde el PP aseguran que la iniciativa responde únicamente a los intereses de los independentistas catalanes, tildándola asimismo de "gran estafa", las filas socialistas defienden la utilidad práctica de la "quita" al margen de fines partidistas. Para muestra, dicen, que la comunidad "más beneficiada", con una condonación de hasta un 40 por ciento, sea la Andalucía popular de Juanma Moreno.
"La condenación de deuda es una gran estafa"
"Es una gran estafa. ¿Por qué no se presentaron a las elecciones hablando de esto? Primero nos dicen que amnistiar delitos es por la convivencia y ahora que quedarnos con la deuda de sus amigos independentistas es solidaridad. ¿A quién quieren engañar? No cabe mayor traición. Están fabricando una nación paralegal con el dinero de todos los españoles (...). Es una condenación de deuda, porque es una condena. No dejan de mentir y están, además hundidos en montañas de corrupción (...). Nos negamos a pagar la fiesta del independentismo", ha expuesto la presidenta.
La réplica socialista, por voz de Mar Espinar, viraría, como cabía prever, hacia los beneficios de la condonación de deuda para el cómputo del país, fundamentalmente la reinversión del montante total en servicios públicos como Sanidad o Educación, señalando además el papel "victimista" que, al menos a su parecer, estaría jugando Díaz Ayuso en este asunto.
"La medida fiscal del Gobierno de España puede gustarle más o menos, pero de ahí a mentir... ¿Cómo va a demoler España esta medida cuando la comunidad más beneficiada es Andalucía? Explique aquí por qué le niega a los madrileños la posibilidad de condonar los intereses de su financiación privada (…). Madrid sí tiene deuda. Una deuda que pagan todos los madrileños. Cómo estarán las cosas que le va a ser más fácil explicar lo del ático que su contribuyente despistado parece haber reconocido pagar con comisiones que la quita de deuda (…). Deje el discurso victimista y trabaje más los argumentos".
Para Manuela Bergerot, por su parte, la intención que subyace las críticas de Ayuso a la condonación de deuda no es otra que "hacer demagogia con Cataluña" y "convertir el problema fiscal en un problema de territorios" cuando el verdadero "problema fiscal" de la Comunidad son, afirma tajante, "sus cariñitos fiscales a las grandes fortunas". "El problema fiscal de Madrid no es Cataluña, sino los ricos que no pagan sus impuestos", ha zanjado la portavoz de Más Madrid.
