Carmen Gutiérrez dirige la única consulta ginecológica de la Comunidad de Madrid para pacientes víctimas de mutilación genital femenina. (Foto: Hospital 12 de Octubre)
Carmen Gutiérrez, la única ginecóloga que trata a víctimas de mutilación genital femenina en la Comunidad de Madrid
La Organización Mundial de Salud (OMS) define la mutilación genital femenina como “todos los procedimientos consistentes en la resección parcial o total de los genitales externos femeninos, así como otras lesiones de los órganos genitales femeninos por motivos no médicos”. Es una forma de violencia contra la mujer reconocida en el ámbito internacional como una violación de los derechos humanos y, a pesar de que en la mayoría de países está prohibida por ley, se sigue practicando, a veces de forma clandestina, en algunas zonas de África y determinados países de Asia.
El código penal español castiga la mutilación genital con penas de entre 6 y 12 años de cárcel. Sin embargo, un buen número de mujeres y niñas en España han sido o pueden ser víctimas de esta práctica. Carmen Gutiérrez dirige la única consulta ginecológica en tratamientos especializados contra la mutilación genital femenina de la Comunidad de Madrid en el Hospital 12 de Octubre y su labor ha sido reconocida en la XIV edición de los ‘Reconocimientos 8 de marzo’ que otorga el Gobierno regional.
Carmen Gutiérrez cuenta que la mayoría de pacientes que llegan a su consulta son mujeres procedentes de África central o la región del Sahel, donde se encuentran los países con mayor prevalencia de esta práctica: “Depende mucho de los flujos migratorios, por ejemplo, ahora encontramos muchos casos de mujeres de Somalia que llegan huyendo de la guerra civil de su país”, cuenta.
De acuerdo a las estimaciones de la OMS, más de 230 millones de mujeres y niñas vivas en la actualidad han sufrido mutilación genital femenina. Es imposible determinar el número exacto de víctimas de esta práctica, pero según los datos del Mapa de la mutilación genital femenina en España de 2021, elaborado por la Fundación Wassu - UAB, hay empadronadas80.282 mujeres nacidas o con nacionalidad de países donde se practica la MGF (un 16,2 por ciento más que en 2016), originarias principalmente de Senegal, Nigeria, Ghana, Gambia y Malí. De ellas, 18.836 son menores de 14 años, una cifra que ha aumentado en un 2,4 por ciento estos últimos cinco años.
Cataluña es, con diferencia, la región con mayor número de mujeres de este perfil, seguida por la Comunidad de Madrid. Desde su establecimiento en noviembre de 2019, la consulta especializada del 12 de Octubre atiende a una media de 30 mujeres con afecciones de este tipo al año y mantiene una relación de seguimiento con otras tantas. Carmen Gutiérrez explica que “muchas de estas mujeres se encuentran en casas de acogida, por lo que llegan a la consulta a través de trabajadores sociales que les informan sobre el tema”.
Sanar el trauma: formación y trabajo psicológico
Las razones que emergen de una mutilación genital tienen que ver con convenciones sociales o creencias religiosas, a menudo relacionadas con la ‘pureza’ o como rito de paso de niña a mujer. “A pesar de que sea una práctica atroz, cuenta la doctora Gutiérrez, no se hace con la intención de hacer daño, sino que se piensa que se realiza en beneficio de la mujer”. Esto provoca que la mayoría de víctimas no asocien esta mutilación a los síntomas derivados de ella: dolor pélvico crónico, infertilidad, infecciones vaginales, molestias en las relaciones sexuales… “Muchas de estas chicas sufren un estrés postraumático que no relacionan con esa práctica que una persona referente en la comunidad le hacía a todas las chicas”, narra la ginecóloga.
"Muchas chicas no asocian los síntomas a la mutilación genital que sufrieron de pequeñas"
Carmen Gutiérrez explica que el descubrimiento puede llegar hasta a generar momentos de “shock”. Una eventual cirugía de reconstrucción, por ejemplo, lleva un proceso de formación, de tratamiento de traumas psicológicos que van más allá del miedo al rechazo de sus familiares: “Estas mujeres, aparte de la mutilación, son víctimas de múltiples violencias, matrimonios forzosos, agresiones sexuales… Entonces, cuando se plantea una cirugía de reconstrucción tiene que ser una mujer que quiera recuperar la apariencia y la funcionalidad, y para eso ha hecho falta mucho trabajo sexológico y psicológico previo”.
De hecho, es común que algunas de las víctimas ni siquiera tengan consciencia de que han sufrido una mutilación genital: “En función del país, la etnia o la comunidad, esta práctica se realiza justo antes del matrimonio, a los 14 o 15 años, durante la infancia, o incluso con meses o recién nacidas, así que muchas ni siquiera lo recuerdan”.
El regreso al país de origen: vacaciones de riesgo
El riesgo de sufrir una mutilación genital no acaba con la llegada a Europa. Una de las preocupaciones a este respecto llega en el momento en que las niñas regresan a sus países de origen en período de vacaciones. Una posibilidad muy difícil de controlar a distancia, pues no siempre pueden enfrentarse a la voluntad de sus padres o de los líderes de la comunidad. En todo caso, “desde pediatría se firma un acuerdo de continuar con los cuidados de las niñas para comprobar a la vuelta que no se les ha hecho ningún tipo de lesión en los genitales”, indica la doctora.
"El premio es un reconocimiento a muchas mujeres valientes"
La relevancia de la consulta del Hospital 12 de Octubre va más allá de la función médica, pues contribuye a la concienciación sobre los efectos de una práctica que atenta contra la salud y la dignidad de las mujeres. Una cuestión que “cada vez tienen más clara las mujeres que han llegado a Europa, pero que tiene que llegar al origen de este tipo de costumbres tan arraigadas en algunos lugares”, resume la ginecóloga.
Para Carmen Gutiérrez, recibir este premio que otorga la Comunidad de Madrid por el Día Internacional de la Mujer es "un reconocimiento a muchas mujeres valientes que, al llegar a España, tienen la fuerza de enfrentarse a una tradición muy respetada en sus países de origen, que creían que era buena y que resulta ser una lesión muy grave”.