Con más de 17.000 pacientes atendidos desde su fundación en noviembre de 1979, la Unidad de Rehabilitación Cardiaca del Hospital Universitario Ramón y Cajal conmemora sus 45 años de vida.
Este recurso, que actualmente brinda asistencia a más de 500 personas que han padecido accidentes cardiovasculares, principalmente infartos de miocardio, ha sido visitado por la consejera de Sanidad, Fátima Matute.
"Diferentes estudios han demostrado que tiene claros beneficios para los enfermos con este tipo de patologías, entre ellos, un aumento de la capacidad física y de la supervivencia, recuperación psicológica, mejor control de los factores de riesgo, mayor retorno laboral y reducción de las complicaciones y reingresos hospitalarios", ha destacado la máxima responsable de la Sanidad madrileña.
El tratamiento multidisciplinar que se ofrece en este servicio involucra a profesionales de diversas especialidades, incluyendo no solo Cardiología y Rehabilitación, sino también Psicología, Psiquiatría y Trabajo Social. Desde el momento en que el usuario ingresa a la Unidad Coronaria, recibe un servicio integral, correspondiente a la primera de las tres fases definidas por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para este tipo de procedimientos clínicos.
La segunda fase comienza de forma inmediata después del alta hospitalaria e incluye entrenamiento físico. Todos los miembros de la Unidad participan en charlas educativas que se llevan a cabo semanalmente. Además, se ofrece atención psicológica, que abarca el diagnóstico y tratamiento específico para cada paciente, así como la enseñanza de técnicas de relajación y la realización de terapias cognitivo-conductuales con un psicólogo, junto con tratamientos individuales supervisados por un psiquiatra. También se evalúa la situación socio-laboral del paciente, se controla los factores de riesgo y se promueve un cambio en los hábitos de vida.
Desde su creación, el recurso ha experimentado una expansión, facilitada por la incorporación de nuevas tecnologías. Además, se ha reducido de manera significativa el número de patologías cardiacas incluidas y las limitaciones para acceder a estos programas.
Actualmente, más del 50 por ciento de los aproximadamente 500 pacientes atendidos en el Ramón y Cajal y otros hospitales enfrenta un alto o muy alto riesgo debido a diversas condiciones, que incluyen disfunción ventricular severa, isquemia con imposibilidad de revascularización coronaria, insuficiencia cardiaca estable, la necesidad de un trasplante cardiaco, hipertensión pulmonar y la presencia de diversos dispositivos como marcapasos, desfibriladores o asistencia ventricular.
Los 19 hospitales públicos del Servicio Madrileño de Salud (Sermas) que disponen de programas similares, además del Ramón y Cajal, son: 12 de Octubre, Clínico San Carlos, Fuenlabrada, Fundación Alcorcón, Fundación Jiménez Díaz, Getafe, Gómez Ulla, Gregorio Marañón, Infanta Cristina, Infanta Elena, Infanta Sofía, La Paz, Móstoles, Príncipe de Asturias, Puerta de Hierro-Majadahonda, Rey Juan Carlos, Severo Ochoa, Torrejón y Villalba.