Este martes se cumple una semana desde que la gota fría más adversa del siglo, según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), llegó a Valencia y Albacete. Más de 200 muertos muertos y daños catastróficos en varias localidades. La gran cantidad de lluvia pilló por sorpresa a muchos ciudadanos, dejándoles sin tiempo para evacuar sus viviendas y llegar a un lugar seguro.
Han sido miles las personas que han llegado como voluntarios a las zonas devastadas por las riadas en el sur de Valencia. Cargados de comida, agua, palas y escobas, algunos de ellos han caminado hasta ocho kilómetros para llegar a los pueblos más afectados.
La afluencia de voluntarios ha dado lugar a informaciones contradictorias: mientras algunas autoridades apuntan a limitaciones de paso por exceso de personal, los lugareños aseguran que siguen haciendo falta más manos. “Quiero que se sepa que si no es por la gente que estáis viniendo de fuera nos morimos de hambre, porque ni comida, ni agua, ni nada”, denunciaba una vecina de Catarroja al borde del llanto.
Los altercados en Paiporta durante la visita oficial de los reyes, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el presidente de la Comunidad Valenciana, Carlos Mazón, demuestran que la sensación entre los afectados es que la respuesta del Estado ha sido tardía e insuficiente.
Una semana después de la tragedia, la cifra oficial se mantiene en 217 muertos, aunque lleva días sin actualizarse. Efectivos de la UME, bomberos y demás cuerpos de rescate continúan buscando a los más de 1.900 desaparecidos, y el Ministerio de Defensa informó este lunes de que ya hay 7.500 miembros de las Fuerzas Armadas desplegados sobre el terreno. De momento, sigue sin declararse la emergencia nacional.
Las críticas sobre la gestión de la que probablemente sea la mayor catástrofe meteorológica de la historia de España contrasta con la enérgica movilización de la sociedad, que se ha volcado para ayudar a los afectados. Tanto asociaciones como particulares llevan desde el primer día recogiendo y enviando material a la 'zona 0' desde todos los puntos del país.
Uno de los mayores centros logísticos de ayuda humanitaria
En el polígono industrial de Arganda del Rey se ha organizado uno de los centros logísticos de ayuda humanitaria a Valencia más grandes de España. En el momento en el que empezó a intuirse la magnitud del desastre, "ocho amigos" de la plataforma Revuelta improvisaron un almacén en un garaje de San Blas. Pronto se les quedó pequeño y consiguieron que se les cedieran dos naves en esta localidad del sureste de Madrid. Seis días después, por aquí han pasado cientos de voluntarios y 1.000 toneladas de recursos, según narra Elsa Almeda, portavoz de la plataforma.
Decenas de coches particulares se paran en la puerta con el maletero lleno de material y comida. Dentro de la nave se clasifica y, en la acera de enfrente, se organiza en palets para cargar camiones que ponen rumbo a Valencia. Pablo es uno de los que se ha acercado a echar una mano a este centro de distribución: “Vivo en Getafe, me he enterado por redes sociales de que aquí se podía ayudar y he venido hasta que me tenga que ir otra vez a trabajar”.
Durante el fin de semana, la movilización fue total. “El sábado por la tarde había tanta gente que era difícil encontrar la forma de colaborar. Estuve moviendo cajas de comida con otras personas, pero llegó un momento que ya no se podía hacer prácticamente nada más”, cuenta Diego, vecino de Arganda del Rey.
La solidaridad de los madrileños
Además de este, hay decenas de puntos de recogida repartidos tanto por la Comunidad de Madrid como por el resto de España. La Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (Fravm), por ejemplo, ha recopilado en un mapa una lista de lugares de recogida de ayuda: más de 20 sedes de asociaciones vecinales y casi tantos puntos de gestión municipal, repartidos por los distintos distritos de la capital.
El presidente de la Fravm, Jorge Nacarino, cuenta que desde el primer momento la dirección se puso en contacto con la Delegación del Gobierno y la Federación de Municipios Madrileños (FMM) para tratar de coordinar las acciones solidarias. Con este sistema de centralización de la gestión, la Delegación del Gobierno almacena en un pabellón de Ifema y en otras cuatro naves ubicadas en Alcalá de Henares la ayuda recopilada en colaboración con la FMM y los ayuntamientos. “Para nosotros era importante que toda la ayuda se encauzara de forma coordinada porque entendíamos que era importante no desviar la ayuda de las administraciones para no dificultar la labor de los servicios de emergencia”, explica el presidente de la Fravm.
“Todo el mundo se ha volcado de una manera o de otra en las ayudas”
Nacarino enfatiza que “todo el mundo se ha volcado de una manera o de otra en las ayudas” y celebra la buena colaboración entre la administración local y la gubernamental en el caso de Madrid. El alcalde, José Luis Martínez-Almeida, aseguró este lunes que los espacios habilitados por el Ayuntamiento permanecerán abiertos para recoger los productos donados por los vecinos de la capital, pero señaló la importancia de priorizar donaciones económicas, pues administrar la ingente cantidad de material que está llegando "también tiene sus dificultades de gestionar desde el punto de vista logístico".
La solidaridad con Valencia no cesa. Te dejamos enlace al mapa con algunos puntos de recogida de ayuda organizados por los colectivos vecinales.https://t.co/mSXWJ9he3Z
— FRAVM - Federación Vecinal de Madrid (@FRAVM) November 4, 2024
Además de las localizaciones que recoge el mapa de la Fravm, existen otros puntos de recogida de alimentos y materiales tanto en la ciudad de Madrid como en muchos otros municipios de la región. Los centros comerciales Plaza Loranca 2 y Plaza Estación en Fuenlabrada, el Pabellón Pedro Ferrándiz en Alcobendas, o la Casa de la Hermandad de Jesús Despojado en Alcobendas son sólo algunos ejemplos.
A punto de cumplirse una semana del inicio de la pesadilla, los voluntarios siguen llegando a los pueblos más arrasados para ayudar a los lugareños a luchar contra el lodo y despejar las calles, aún anegadas de escombros.
20 camiones camino de Valencia
Camino de Valencia van este martes un total de 20 camiones con material donado por los vecinos de distintos puntos de la región cuyos ayuntamientos se han coordinado con la Federación Madrileña de Municipiospara su recogida y cuyo almacenaje se ha centralizado en cinco espacios habilitados por la Delegación del Gobierno en Madrid.
En un primer momento se habilitó un espacio gestionado por la Delegación en Alcalá de Henares para la recepción de las donaciones y posteriormente se han ido abriendo hasta cuatro espacios más para almacenar las toneladas de ayuda. El material, clasificado y almacenado, se está enviando a Valencia bajo la demanda indicada por la Generalitat Valenciana y el Centro Nacional de Seguimiento y Coordinación de Emergencias (CENEM).
Hasta ahora se han enviado cinco camiones el domingo, cinco el lunes y a lo largo de la jornada de este martes llegarán otros 20 camiones cargados de alimentos, productos de higiene y de limpieza, agua, leche, ropa, pañales y herramientas para ayudar a la limpieza y recuperación de la zona.
Un total de 35 municipios madrileños hasta el momento han enviado a estas naves las donaciones: Alcalá de Henares, Alcorcón, Arroyomolinos, Carabaña, Cercedilla, Chapinería, Ciempozuelos, Colmenar de Oreja, Coslada, Fuenlabrada, Galapagar, Hoyo de Manzanares, La Cabrera, Leganés, Los Molinos, Los Santos de la Humosa, Madrid, Majadahonda, Mejorada del Campo, Moralzarzal, Paracuellos de Jarama, Pozuelo de Alarcón, Rivas, San Fernando de Henares, Santoraz, Soto del Real, Talamanca del Jarama, Torrejón de Ardoz, Torrelaguna, Tres Cantos, Valdemorillo, Valdepiélagos, Velilla de San Antonio, Villanueva de la Cañada y Villaviciosa de Odón.
Sobre esta campaña, la portavoz de Vox en la Asamblea de Madrid, Isabel Pérez Moñino, ha denunciado que "hay toneladas de ayuda humanitaria paralizadas por la Federación Madrileña de Municipios y la Delegación del Gobierno". La diputada asegura que "hay material secuestrado por la burocracia de las instituciones" y exige el "envío inmediato de todo este material, y si no saben hacerlo, que dejen entrar a las organizaciones que sí están llegando con todas las donaciones a Valencia”. Pérez Moñino ha puesto como ejemplo el caso de un grupo de jóvenes en Arganda que "ha llevado ya más de mil toneladas de material a la zona cero de la catástrofe”.