El Ministerio de Sanidad muestra su respaldo a la población y voluntarios que se encuentran en estos momentos en la Comunidad Valenciana socorriendo, ayudando o tratando de regresar a sus domicilios.
Se emiten diversas recomendaciones en relación a las repercusiones para la salud pública que pueden surgir tras un desastre natural como el ocurrido, las cuales son variadas y pueden manifestarse tanto a corto como a medio plazo.
Los principales peligros
El riesgo de consumir agua o alimentos contaminados, así como de inhalar diversos patógenos, puede surgir durante las labores de limpieza y el regreso a los hogares, lo que podría provocar infecciones como gastroenteritis o neumonía.
El riesgo de lesiones por descargas eléctricas o inhalación de gases tóxicos puede verse incrementado debido al daño en las infraestructuras.
La población local y los voluntarios que se han trasladado a la Comunitat Valenciana para ayudar con las labores de limpieza reciben recomendaciones de Sanidad que deben seguir.
Quienes presentan problemas de salud, especialmente aquellos relacionados con el sistema respiratorio o que se encuentran en una situación de inmunodepresión, así como las mujeres embarazadas y los niños y niñas, no deben involucrarse en las actividades de limpieza.
Para garantizar la protección, es esencial usar ropa de manga larga y pantalones que cubran completamente brazos y piernas. Asimismo, al llevar a cabo la limpieza, es importante resguardar nariz, boca, ojos y manos mediante el uso de mascarilla, gafas protectoras y guantes.
Es fundamental lavarse las manos con agua y jabón después de quitarse los guantes, prestando especial atención a posibles heridas. Esto es especialmente importante antes de los descansos, antes de comer y al finalizar los turnos de limpieza. Si no se tiene acceso a jabón, se pueden utilizar geles hidroalcohólicos para limpiar las manos, siempre que previamente se haya eliminado la suciedad visible con agua.
Es importante lavar la ropa que haya estado en contacto con aguas residuales o de inundación utilizando agua caliente y detergente antes de volver a utilizarla.
Para prevenir incendios, electrocuciones o explosiones, es fundamental desconectar la electricidad y el gas.
Es recomendable pedir asistencia médica si se experimenta malestar o se presentan signos de infección.
Cuando se trata de hallar cadáveres:
- Cuando se trata de personas: evitar el contacto y notificar a las autoridades.
- Se recomienda no tocar a los animales y seguir las indicaciones de cada ayuntamiento en relación a este asunto, siempre que sea posible.
Agua y alimentos:
Recomendaciones de las entidades locales deben ser seguidas en relación al consumo de agua. En caso de tener alguna duda, es aconsejable optar por agua embotellada si está disponible.
Los alimentos húmedos que no se logren limpiar y secar en un plazo menor a 48 horas deberán ser desechados. Asimismo, si hay una presencia significativa de moho, es necesario llevar protección para la nariz, boca, ojos y manos durante la limpieza, utilizando mascarilla, gafas protectoras y guantes.
No se permitirá el consumo de ningún alimento que haya estado en contacto con el agua de la inundación, a excepción de las latas de conservas, las cuales deberán ser secadas y dejadas reposar durante una hora antes de abrirlas o almacenarlas. En cualquier caso, se seguirán las instrucciones del envase.
Es necesario desinfectar con lejía o jabones similares, así como limpiar paredes y suelos. También se deben retirar los muebles y utensilios que estén mojados, además de eliminar el agua estancada. Y ventilar las habita ciones en la medida de lo posible.
Prevención de intoxicación por monóxido de carbono
Es necesario que la basura y los restos orgánicos se mantengan alejados del contacto con personas u otros objetos que puedan entrar en contacto con ellos.
Es fundamental mantener el motor de la máquina de lavado a presión alejado, asegurándose de que se encuentre fuera y a una distancia mínima de cinco metros de puertas, ventanas o rejillas de ventilación. Además, es importante no dejar el motor de los vehículos encendido dentro de un garaje adyacente a la casa, incluso si el portón está abierto.