El Ayuntamiento de Madrid se reunirá a lo largo de la próxima semana con los vecinos de Montecarmelo para informarles sobre la nueva ubicación del cantón de limpieza, una nueva parcela entre el cementerio de Fuencarral y el Colegio Alemán cercana a la M-40 que ha considerado el Ayuntamiento que es el espacio "más adecuado" tras analizar diferentes ubicaciones desde el mes de abril como se comprometió con los vecinos.
En el caso de los cantones de Arroyofresno y Montecarmelo se ha decidido apostar por el punto "más alejado de cualquiera vivienda" en el PAU. "Ya hemos hablado con el Colegio Alemán y a lo largo de la próxima semana vamos a tener reuniones con las asociaciones de vecinos para explicarles los motivos de esa ubicación y cumplir el objetivo y el compromiso que habíamos adquirido con ellos, que era estudiar la reubicación y darles a conocer la misma", ha explicado el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, si bien la Plataforma de afectados por la instalación del Cantón de Montecarmelo ha mostrado su desacuerdo.
"Es una reubicación de dos cantones, el de Selur en Arroyofresno y el cantón de limpieza que iba exactamente al otro lado del PAU, pegado a la carretera de Colmenar de Montecarmelo", ha explicado Carabante que ha aludido a las palabras del Defensor del Pueblo, Ángel Gabilondo, quien afirmó que los cantones son "imprescindibles" y que las quejas de vecinos no pueden ser un elemento decisivo sobre su ubicación sino su viabilidad técnica, que asegura que sí cumple esta nueva parcela.
Según han detallado fuentes del área, los vecinos y el colegio han trasladado su preocupación por el posible impacto odorífero y del tráfico de vehículos. Respecto a la primera cuestión, han recordado no se van a tratar residuos. Solo se van a aparcar vehículos y se transferirán residuos abandonados indebidamente por los ciudadanos junto a contenedores (como muebles o cartones) de un camión a otro para su traslado a una planta de tratamiento.
En lo que afecta al tráfico, han explicado que hay una calle entre el colegio y la instalación que será un fondo de saco que tan solo servirá de acceso al cantón y la actividad se producirá en turnos de trabajo que, en su mayoría, están fuera de horario lectivo. Los vehículos serán en su mayoría ECO y Cero emisiones; el pavimento del asfalto será fonoabsorbente; se señalizará con límites reducidos de velocidad y se situará una pantalla perimetral de árboles para reducir cualquier ruido.
Al colegio también le preocupa el impacto visual. En este sentido, han trasladado que el diseño es el de un edificio" moderno, transparente, con fachada y cubierta de capa vegetal, con zonas ajardinadas, terrazas y áreas al aire libre".
En este contexto, Carabante ha defendido el compromiso con los vecinos sobre el estudio de las reubicaciones de estas parcelas y se les informará y se les enseñará el proyecto. Sin embargo, ha criticado que se utilice este asunto para "manipular, engañar y asustar a las familias hablando de vertedero". "Ahí no va a haber ningún tipo de residuos porque no hay gestión de residuos en esos cantones", ha justificado, a la vez que ha reprochado que la izquierda "solo sabe quejarse".
La vecindad, en desacuerdo
La Plataforma de afectados por la instalación del Cantón de Montecarmelo ha enviado un escrito al área que dirige Borja Carabante en la que lamentan que recientemente "y de forma sorpresiva" hayan tenido conocimiento de la celebración de una reunión en julio entre representantes de Ayuntamiento de Madrid y la dirección del Colegio Alemán para informar de la decisión municipal de ubicación del cantón en las inmediaciones del centro educativo.
La vecindad reunida en la plataforma ha mostrado su desacuerdo con la nueva ubicación del cantón, "tanto con las formas, por la ausencia de información a los vecinos del barrio a pesar del compromiso contraído con las asociaciones vecinales, como con el fondo, dada la naturaleza de las actividades a desarrollar, en las inmediaciones del Colegio Alemán".
También destacan que en las inmediaciones se encuentra además los colegio Sol Solito y Santa María La Blanca y que la ubicación del cantón se encuentra "a menos de 100 metros lineales de varias urbanizaciones residenciales, pegado al cementerio de Fuencarral y con un evidente impacto ambiental" en forma de "ruidos, olores, posibles plagas de insectos y roedores o tráfico rodado de maquinaria pesada, con el consiguiente efecto sobre el comercio y la hostelería, así como la degradación del entorno habitacional".
Igualmente los vecinos apuntan la existencia en el entorno de un carril bici y el hecho de que ese espacio no es un descampado sin uso sino que es empleado "por cientos de personas para pasear, montar en bici, jugar con sus hijos, sacar al perro". "Debería ser una zona verde, un parque cuidado por el Ayuntamiento", han señalado, tras sugerir que "hay otras zonas mucho mejores para instalar un cantón y que no están lejanas en absoluto, como los terrenos de carácter industrial frente a Telecinco".
La petición de reunión urgente con Carabante irá firmada por los presidentes de 40 urbanizaciones de la zona, que representan a unos 15.000 vecinos, han adelantado desde la plataforma a Europa Press. En el encuentro pedirán "la paralización, con carácter inmediato, de todas las actuaciones destinadas a la construcción de las instalaciones".