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Una catarata de problemas en la M-30

Una catarata de problemas en la M-30

viernes 21 de diciembre de 2007, 00:00h
La M-30, la mayor apuesta del Gobierno de Ruiz-Gallardón en la legislatura 2003-2007, ha tenido un momento crítico cuando ultima su puesta a punto antes de las elecciones. Ha sido en el mes de abril. Las intensas lluvias y la mala suerte han hecho pensar, por unos días, que la enormidad de la obra llevada a cabo por la administración municipal no llegaría a buen puerto.
El primer gran problema comenzó el 5 de abril. Un obrero de 51 años murió aplastado en los túneles de Santa María de la Cabeza al caer sobre la excavadora en la que trabajaba una plancha de hormigón. Poco después, el agente dañino fue el agua. El 26 de abril, las fuertes lluvias caidas provocaron una 'catarata' que inundó uno de los túneles de la circunvalación, a la altura de San Pol de Mar, en dirección a la carretera de La Coruña. El día 28, más inundaciones, esta vez sin 'catarata'. La tormenta descargó tanta agua que obligó a cortar la vía que une la carretera de Valencia en sentido sur. La oposición se volcó por estos sucesos y exigió numerosas investigaciones.

La M-30 se había convertido en una obra sin descanso. Daba igual la climatología, había que cumplir los plazos a tiempo. Y al final, eso pasó la más desgraciada factura. Un obrero de 51 años de edad murió aplastado en la medianoche del día 5 de abril, en los túneles de Santa María de la Cabeza, al caer sobre la máquina excavadora con la que trabajaba una plancha de hormigón.
El trabajador, oficial de primera maquinista de nacionalidad española, perdió la vida en el acto. Un equipo de Bomberos del Ayuntamiento de Madrid rescató el cadáver de la cabina de la máquina. El accidente fue investigado por la Policía.

Parecía una premonición. Un día antes, los vecinos de la margen oeste del Manzanares habían impedido la apertura de un ramal de salida del nuevo túnel de la calzada exterior de la M-30, situado junto a la calle San Graciano, porque lo consideraban peligroso para los habitantes de la zona. Las reacciones al accidente no se hicieron esperar. Así, Izquierda Unida reclamó al Gobierno municipal una investigación "inmediata y exhaustiva" sobre las condiciones en que se produjo el siniestro. Por su parte, el PSOE exigió anteponer la seguridad de los trabajadores y de los usuarios de la M-30 a las "posibles prisas" por concluir la infraestructura.

En respuesta, el director general de Infraestructuras del Ayuntamiento de Madrid, Manuel Arnáiz, aseguró que el accidente se produjo en una zona donde se ultimaban tareas residuales y, aunque se cumplieron las normas de seguridad, se produjo un desprendimiento súbito de material de excavación, quedando atrapado el trabajador en la cabina de la máquina.

Filtraciones y colectores
Poco después, el día 26 del mismo mes, las obras volvieron a dar qué hablar. Las intensas lluvias produjeron filtraciones durante la madrugada y provocaron una catarata en el túnel entre el estadio Vicente Calderón y el paseo de Marqués de Monistrol. El suceso obligó a cortar dos de los cuatro carriles del subterráneo durante catorce horas. Comenzó entonces un careo entre el Ayuntamiento de Madrid y el Canal de Isable II para conocer quién era el responsable de la avería.

Según la concejala de Urbanismo, Pilar Martínez, se produjo una rotura de 30 centímetros de diámetro de una tubería en las obras del intercambiador de Príncipe Pío que provocó la inundación. El Canal desmintió este punto y apuntó, tras realizar las pruebas pertinentes, a que la situación pudo producirse tras la rotura de un colector de aguas residuales que no era de propiedad del Canal. La consejería de Transportes desmintió también que se tratase de una avería en las obras de Príncipe Pío.

Finalmente, Ayuntamiento y Canal variaron sus versiones. La corporación municipal indicó que la avería se debió a la rotura conjunta y circunstancial de una tubería del Canal y de un colector municipal. Por su parte, la empresa regional de aguas reiteró que la filtración se produjo debido a la rotura de una interconexión de dos colectores municipales.

Irresponsabilidad
La oposición no tardó en criticar el suceso y lo achacó a las prisas. El candidato socialista a la alcaldía, Miguel Sebastián, exigió una auditoría para saber cómo se ejecutaron las obras y en qué estado se habían inaugurado los túneles. Por su parte, la portavoz de IU en el Ayuntamiento de Madrid, Inés Sabanés, y candidata al Gobierno regional, manifestó que la "irresponsabilidad" del Gobierno municipal "primó de forma descarada" la inauguración de la nueva M-30 "frente a cualquier criterio de seguridad y de tranquilidad" de los madrileños.

La 'catarata' sucedió justo el día en que la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de la capital autorizó un gasto plurianual de 1.632 millones hasta 2040 para afrontar el incremento de coste de las obras de la M-30 en un 19 por ciento respecto a lo calculado en 2005. El precio total de la infraestructura ascenderá entonces a 8.742 millones incluidos intereses y mantenimiento.

A los dos días, se repitió la historia. La tormenta que descargó sobre la capital obligó a cortar uno de los nuevos túneles de la M-30, en concreto el que une la vía con la carretera de Valencia en sentido sur (A-3), porque la gran cantidad de agua que cayó inundó las instalaciones, que están construidas en pendiente. Dos de los cuatro carriles tuvieron que ser cortados y la circulación fue reorientada por la superficie. No se produjeron retenciones, pero el daño estaba hecho. La M-30 había tropezado demasiadas veces en las mismas piedras. La oposición pidió a gritos una moción urgente en el Pleno del Ayuntamiento que rechazó el Partido Popular con su mayoría absoluta.

Disneylandia
Miguel Sebastián preguntó a Ruiz-Gallardón si no sentía "vergüenza" de ver en todas las televisiones la imagen de la "chapuza" de la M-30 en referencia a la última inundación en uno de sus túneles. El ministro del Interior,  Alfredo Pérez Rubalcaba, afirmó que el PP prometió en Madrid un "Disneylandia" y que, sin embargo, la ciudad "durante cuatro años ha sido Sarajevo", a lo que añadió que, no obstante, al final se ha "comprobado que es Venecia".

"Cuando uno quiere inaugurar a toda velocidad, antes de las elecciones, se corren estos riesgos", señaló. Al día siguiente, el PSOE seguía a la carga. Denunció que no había filtros de depuración de gases en los sistemas de ventilación de la M-30. Solicitaron entonces otra auditoría, ésta medioambiental, en los túneles que unen la cuesta de San Vicente con la avenida de Portugal y el Nudo Sur con Marqués de Monistrol.
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